Monterrey, México. La cementera mexicana Cemex, una de las mayores del mundo, dijo este miércoles que prepagó deuda bajo el acuerdo firmado con acreedores en el 2009, con el que alcanzó una reducción de poco más del 50% en los pasivos refinanciados.

En un comunicado, Cemex detalló que con este último prepago redujo su deuda en aproximadamente US$7.660 millones.

"Con este prepago hemos cumplido con la última meta financiera bajo el acuerdo de financiamiento para evitar un incremento de 50 puntos bases en nuestro costo financiero", detalló la compañía.

El portavoz de la empresa, Jorge Pérez, dijo a Reuters que el pago fue por US$131 millones.

Inversionistas preocupados por la capacidad de Cemex para reducir su deuda llevaron recientemente a las acciones de la empresa a un mínimo de 13 años de 3,25 pesos (US$0,24).

En ese marco, a principios de octubre Lorenzo Zambrano, CEO de la compañía, y su plana directiva intentaron convencer a inversores y analistas en Nueva York de que la otrora estrella de los mercados emergentes puede reducir su pesada deuda, pese al nublado entorno económico global.

En la reunión en Nueva York, sin embargo, los analistas cuestionaron insistentemente a Zambrano -que ha dirigido la empresa desde 1985- sobre su pesada deuda de US$17.300 millones y su necesidad de impulsar sus ganancias.

Zambrano aseguró que Cemex reunirá sus obligaciones financieras, conocidas como covenants, para diciembre de este año. "Las vamos a alcanzar" dijo.

Sin embargo, los inversores simplemente no le creen.

"La compañía y Zambrano insisten en que pueden cumplir. Pero si ese fuera el caso, la acción no se habría sobre vendido desde el día de la reunión", dijo Robert Wetenhall, analista de RBC Capital Markets en Nueva York.

Un reciente sondeo de Reuters mostró que de seis analistas, cuatro esperan que Cemex incumpla con un objetivo de deuda a no más de siete veces su flujo de operación (Ebitda) para diciembre.

"Un director general puede ser firme pero su visibilidad no es mucho mejor que la de todos los demás - la actividad de la construcción es algo en la que ellos no tienen mucho control", dijo Collins.

Zambrano dice que la reorganización emprendida a mediados del año reducirá costos y ayudará a la compañía en la generación de efectivo. , pero analistas opinan que necesita más cambios.

Cemex planea vender US$1.000 millones en activos entre este y el 2012, pero no ha entregado más detalles.

El encargado de comunicación y Relación con Inversionistas, Maher Al-Haffar dijo que la compañía no podía dar detalles específicos sobre las potenciales ventas dada la volatilidad del mercado y agregó que estaba impactado de la reacción de los inversores ante la presentación de la estrategia.

Al igual que muchos empresarios importantes en México, Zambrano -que tiene una maestría en la Universidad de Stanford-, nació dentro de una familia propietaria de una empresa dominante de sector en México.

Otros tres miembros de la familia son miembros del consejo de administración de Cemex y sus familias poseen menos del 3% de las acciones de la firma.

La compañía no ha establecido un plan de sucesión y no está claro quién lo reemplazaría en caso de que deje el cargo. El vicepresidente de Finanzas, Fernando González no es visto como sucesor y analistas dicen que el cambio de liderazgo es poco probable al menos por el momento.

"No creo que nadie más puede hacerlo mucho mejor", dijo Wetenhall.