Centroamérica. Los países de Centroamérica muestran un potencial de inversiones que podrían llegar hasta los US$392 millones en el desarrollo de proyectos que incrementen la eficiencia (EE) energética del Istmo según estimaciones de la Fundación Red de Energía (BUN-CA) con sede en San José, Costa Rica.

Según el Director de BUN-CA, José María Blanco, esa suma permitiría que las naciones de la región tuvieran un ahorro potencial de 2.822 GWh/año de electricidad y, además, se evitaría que fueran lanzadas a la atmósfera 1,5 millones de toneladas de dióxido de carbono al año para contribuir con el esfuerzo mundial para luchar contra el calentamiento global.

El representante de BUN-CA destacó que es necesario fortalecer la capacidad de gestión institucional de los estados centroamericanos para que se entienda que la EE representa una oportunidad de negocio en la industria eléctrica y que; de paso, tiene mayores ventajas que promover como la única opción la instalación de nuevas plantas de generación.

“Necesitamos resolver algunos desafíos en este campo como; por ejemplo, ¿Cómo involucrar a las empresas distribuidoras? y ¿Cómo implementar los Procedimientos de Evaluación de la Conformidad para asegurar el desempeño de las normas? Es necesario crear programas de etiquetado para incentivar mejor a los consumidores acerca de la compra de equipo eléctrico eficiente, también es necesario coordinar mejor entre las agencias de cooperación para acelerar el desarrollo de los mercados de eficiencia energética”, recomendó el Director de BUN-CA.

En la actualidad el escenario energético de la región se caracteriza por una tendencia en la última década al incremento en el uso de hidrocarburos para la generación eléctrica, fuente que pasó de 7.500 GWh en el 2000 a 14.197 GWh en el 2009.

Obstáculos en el camino. Los análisis de BUN-CA indican que el uso eficiente de la energía es un concepto relativamente nuevo para los formuladores de política energética y; por esa razón, es necesario desarrollar esquemas regulatorios en el Istmo con el fin de promover estos mercados, diseñar esquemas de incentivos y lograr una mayor capacidad de gestión institucional.

“Todavía en la industria eléctrica local las políticas públicas están dirigidas a la generación –esquema “supply driven”- con una tendencia creciente hacia los hidrocarburos y se mantienen los subsidios del Estado a los precios de los energéticos en algunos sectores. Para desarrollar un mercado centroamericano ocupamos incentivos al sector privado para promover la comercialización de los equipos más eficientes, para realizar las inversiones y las innovaciones tecnológicas necesarias que permitan aumentar la competitividad”, destacó Blanco.

En la actualidad el escenario energético de la región se caracteriza por una tendencia en la última década al incremento en el uso de hidrocarburos para la generación eléctrica, fuente que pasó de 7.500 GWh en el 2000 a 14.197 GWh en el 2009, con el consecuente aumento en las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, en el año 2009 la factura petrolera centroamericana alcanzó los US$7.500 millones.