San Jośe, Costa Rica. Caficultores de Centroamérica se encuentran evaluando sus pérdidas tras dos semanas de intensas lluvias que han derribado cafetos, arruinado caminos y amenazan con originar un brote de hongos.

Las lluvias ya cobraron la vida de más de 80 personas en la región, donde Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Costa Rica producen café de variedad arábiga de alta calidad para suministro mundial.

Las lluvias siguen cayendo y las asociaciones de productores locales señalan que aún es muy pronto para dar un estimado de los daños que afectan a los caficultores, justo cuando se alistan para iniciar la cosecha.

Las afectaciones a los cultivos y una disminución en las exportaciones podría poner presión sobre los precios internacionales del café, que han tenido un comportamiento volátil en días recientes.

El ciclo cafetalero de Centroamérica y México, que en conjunto proveen una quinta parte de los granos de arábiga del mundo, va de octubre a septiembre.

En las regiones productoras del sur de Costa Rica, las intensas lluvias derribaron las cerezas de los cafetos y dañaron caminos, lo que complica el transporte de los granos hacia los molinos.

"Tenemos ya nueve días de precipitación ininterrumpida y el café se madura, el agua lo revienta, y se cae", dijo Hernando Ureña, director de la Federación Nacional de Cooperativas de Café de Costa Rica, a Reuters en entrevista.

Las regiones sureñas como Pérez Zeledon y Coto Brus contribuyen con el 20% de los 1.2 millones de sacos de 60 kilos en exportaciones anuales de café del país.

La región de Tarrazu, que produce granos de especialidad, podría haber perdido hasta 5% de su cosecha, y la cifra podría aumentar si las lluvias continúan, dijo Ricardo Zúñiga, un agrónomo de la cooperativa CoopeTarrazu.

"Tenemos días de no ver el sol. La afluencia de enfermedades empieza a salir", dijo Zúñiga.

Brote de hongos. En Honduras, que este año desbancó a Guatemala como el principal productor de café de la región, las autoridades dijeron que las tormentas dañaron las carreteras, dejando aislados a varios poblados y matando al menos a 13 personas.

"Si las lluvia sigue, podríamos ver café cayendo de los árboles, pero nuestra mayor preocupación ahora es el serio daño a la infraestructura", dijo Víctor Molina, director del Instituto Hondureño del Café (IHCAFE).

"Nosotros hemos urgido al gobierno para que en cuanto sea posible proceda a reparar las carreteras, para que no vayamos a tener pérdidas graves de nuestra cosecha", explicó.

Honduras espera exportar la cantidad récord de 4.6 millones de sacos de 60 kilos de café en el ciclo 2011/12.

Preocupaciones similares se viven en Guatemala, en donde esperan dar un estimado de los daños esta semana.

Luis Arimany, propietario de una finca cafetalera en Santa Rosa, en la costa de Pacífico de Guatemala, en donde las lluvias inundaron poblados por completo, dijo que ha perdido aproximadamente un 1% de su cosecha madura.

"Tenemos un 'ojo de gallo' (variedad de hongo) increíble. Se disparo el ojo en la última semana", dijo Arimany a Reuters.

Luis Osorio, secretario técnico del Consejo Nacional del Café de Nicaragua, dijo que entre 3 y 5% de la cosecha del país podría estar dañada, aunque dijo que aún es muy pronto para hacer una evaluación completa.

La región también produce azúcar, y Honduras reportó inundaciones en algunos cañaverales, pero autoridades de esa industria aún no están seguros si habrá una caída en la producción.