Londres. Los productos de cobre respaldados físicamente que cotizan en bolsa se transformarán en otro factor en el mercado, si bien es difícil estimar el impacto de su precio en esta primera etapa, el dijo este martes el titular del mayor productor mundial de cobre.

Diego Hernández, presidente ejecutivo de la estatal chilena Codelco, indicó que la compañía no planea suministrar productos de manera directa como fondos que cotizan en bolsa con metal como respaldo, si no que apunta a vender directamente a sus clientes.

El ejecutivo dijo que los fondos que cotizan en bolsa intentarán maximizar el retorno y serán un actor más, pese a que no es fácil prever hoy lo que realmente ocurrirá, dijo y agregó que ciertamente es algo nuevo que va a tener un impacto en el mercado y los precios.

El rol existe, señaló, a través de las distintas bolsas en Londres, Estados Unidos y Shanghai, donde si alguien quiere vender y no tiene clientes, siempre puede poner el metal en bodegas y sacarlo, y eso regula la oferta y la demanda, dijo a Dow Jones Newswires.

La filial londinense de Deutsche Bank AG ofrecerá los servicios de negociación, administración y custodia, y es responsable de obtener el metal para respaldar el producto.

Hernández dijo que parte de la atracción del sector minero es la volatilidad de sus precios.

Ajustada oferta. La oferta de cobre se mantendría restringida en 2011 a medida que el sector intenta compensar las cada vez más deterioradas leyes minerales y satisfacer el crecimiento de la demanda, dijo el martes el titular del mayor productor mundial de cobre. 

Hernández, dijo a Dow Jones Newswires que la compañía se encuentra optimista respecto de los precios del cobre para el mediano a largo plazo. 

Según él, el equilibro de la oferta y demanda del mercado será ajustado y, para responder al aumento de la demanda, el sector debe desarrollar proyectos que no son tan buenos como sus operaciones actuales. 

Al parecer, el próximo año también será ajustado, indicó y agregó que existen algunos proyectos que entrarán en producción, pero que probablemente no serían suficientes para compensar las reducciones de las leyes.