El presidente ejecutivo de Deutsche Bank buscó tranquilizar este viernes al personal de la firma después de que las acciones del prestamista más grande de Alemania tocaron un mínimo histórico, lo que generó agitación en los mercados financieros globales.

Deutsche, que emplea a unas 100.000 personas, se vio inmerso en una crisis después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos le exigió el pago de US$14.000 millones por irregularidades en la venta de activos respaldados por hipotecas.

El banco está recurriendo la multa, pero tendría que acudir a los inversores en busca de más dinero si al final tiene que pagarla completa. El gobierno alemán rechazó esta semana un reporte de prensa que aseguró que está elaborando un plan de rescate para el banco.

La carta del presidente ejecutivo, John Cryan, a la que tuvo acceso Reuters, se refirió a reportes sobre salidas de algunos clientes de fondos de cobertura, culpando a especulaciones infundadas y a "ciertas fuerzas" que quieren debilitar la confianza en el banco.

Personas conocedoras del asunto dijeron a Reuters que un gran fondo de cobertura en Asia retiró un negocio del Deutsche valorado en US$50 millones en los dos últimos días, mientras otras fuentes dijeron que esto ocurrió en otras partes, aunque a una escala menor.

Cryan intentó poner la situación en perspectiva el viernes.

"Deberíamos mirar la escena completa", comentó Cryan en la misiva a los trabajadores del banco, agregando que el Deutsche tiene más de 20 millones de clientes y reservas de más 215.000 millones de euros. "Somos y seguimos siendo un Deutsche Bank fuerte", agregó.

Las acciones del Deutsche caían un 4,46%, a 10,39 euros, a las 1207 GMT, tras tocar antes un récord mínimo por debajo de los 10 euros. En lo que va de año han perdido cerca del 55% de su valor.