El presidente ejecutivo de JPMorgan, James Dimon, dijo que el banco reaccionó mal ante los llamados de advertencia hecjos el mes pasado que anunciaban que la entidad tenía grandes pérdidas comerciales en los complejos derivados financieros.

En una entrevista transmitida el domingo en el programa de televisión "Meet the Press" de la cadena NBC, Dimon dijo que los ejecutivos del banco estuvieron "totalmente equivocados" en declaraciones públicas dadas en abril, después de haber sido cuestionados por sus actuaciones en informes de los medios de comunicación.

"Nos pusimos muy a la defensiva. Y gente empezó a justificar todo lo que hicimos", dijo Dimon al programa "Meet the Press" de la NBC. "Nosotros dijimos algo que era completamente equivocado hace tan sólo cuatro semanas", agregó.

A principios de abril, Bloomberg News y el Wall Street Journal publicaron artículos citando a fuentes en los mercados de derivados que decían que la Oficina Principal de Inversión de JP Morgan había hecho grandes apuestas que distorsionaron los precios.

Dimon calificó estos artículos como "una tempestad en un vaso de agua" cuando se le preguntó por el tema en una conferencia telefónica el 13 de abril.

Pero el jueves Dimon anunció que el banco, el más grande de Estados Unidos por activos, perdió US$2.000 millones o más por el mal manejo de una cartera de derivados.

Los comentarios de Dimon a NBC fueron las primeras declaraciones públicas hechas por el presidente ejecutivo del banco desde que habló con analistas en una conferencia telefónica el jueves. Está programado que Dimon hable de nuevo el martes en la reunión anual de la compañía en Tampa, Florida.

Dimon no explicó en la entrevista por qué las operaciones salieron mal. El presidente ejecutivo de JP Morgan también declinó el jueves también describir los detalles de las operaciones.

"La estrategia que tuvimos fue mal examinada", dijo Dimon en la entrevista. "Se controló mal. Nunca debió haber ocurrido", agregó.

Dimon reconoció que la debacle le entrega argumentos a los defensores que piden una regulación más estricta de los bancos.

"Este es un momento muy desafortunado e inoportuno para que haya sucedido este tipo de error", dijo.

"Nos duele a nosotros mismos y a nuestra credibilidad (...) Tenemos que esperar y pagar totalmente el precio por ello", agregó.

Dimon sostuvo también que las pérdidas eran enormes pero no "potencialmente mortales" para JPMorgan.