Lima. Representantes de los gobiernos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay, se reunieron con los más importantes operadores y proveedores de banda ancha a nivel regional y solicitaron que la Cepal constituya un observatorio, cuyo objetivo será dotar de elementos a los tomadores de decisiones de los países para que desarrollen políticas públicas que permitan reducir los costos de este servicio.

El encuentro se dio en el marco de la segunda reunión del Diálogo Regional sobre los costos de enlaces internacionales y su impacto en los precios de la banda ancha, que se realizó en Lima, Perú, y que contó con la presencia de altas autoridades del área de telecomunicaciones y de sociedad de la información y actores relevantes en el ámbito regional.

Las empresas Oi Brasil, Telebras, Telefónica y Telefónica International Wholesale Service, Global Crossing, América Móvil, Internexa, Google, Cisco Systems, Antel e Itochu Corporation se dieron cita el 19 y 20 de noviembre para evaluar el impacto del transporte de alta capacidad y el acceso a Internet internacional en las tarifas del servicio de banda ancha al usuario final.

Las empresas -además del Registro de Direcciones de Internet para Latinoamérica y el Caribe (LACNIC), la Asociación Iberoamericana de Centros de Investigación y Empresas de Telecomunicaciones (AHCIET) y Cooperación Latinoamericana de Redes Avanzadas (RedClara)- expusieron sobre la incidencia en los costos de la banda ancha que tienen factores tales como la falta de infraestructura, la latencia y los problemas geográficos propios de los países de la región.

Además, los operadores y proveedores recalcaron que los impuestos aumentarían el costo del servicio para el usuario final, y propusieron lineamientos de políticas públicas para favorecer el desarrollo de infraestructura y generar competencia entre las empresas que entregan el servicio de banda ancha.

Además de la constitución del observatorio de banda ancha,  la Cepal recibió el mandato de organizar y gestionar grupos de trabajo que analicen los puntos acordados en la reunión, tales como coordinar políticas regulatorias de estaciones de aterrizaje (landing points) de los cables submarinos de telecomunicaciones y generar políticas de incentivo a la instalación de centros y redes de distribución de contenidos. 

Los países, en conjunto con la Cepal, acordaron realizar una tercera edición de la reunión, que se desarrollará en mayo de 2011, en la sede de esta comisión regional de las Naciones Unidas, en Santiago de Chile.

Documento. Por otra parte, un documento de la Cepal, denominado "Las TIC para el crecimiento y la igualdad: renovando las estrategias de la sociedad de la información", determinó que el cierre de las brechas entre América Latina y las naciones desarrolladas en el uso de las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) resulta fundamental para impulsar un desarrollo con crecimiento económico, inclusión social y sostenibilidad ambiental.

De acuerdo con el estudio, en la primera década del siglo XXI, los países de América Latina y el Caribe, han aumentado de manera sostenida su número de usuarios de internet y el gasto que realizan en la incorporación de nuevas tecnologías.

En 2010, la región representa 8% de los usuarios mundiales y 7,8% del gasto global, según los datos del organismo internacional dados a conocer en la capital peruana.

Pese a estos avances en materia digital, las brechas en relación a los países desarrollados se concentran en áreas como la infraestructura (acceso y calidad de banda ancha), activos complementarios (carencias en recursos humanos, gestión empresarial e investigación y desarrollo) e institucionales (diseño de políticas, organización de programas, coordinación de actores claves y disponibilidad de recursos), señala el organismo.

 Durante la conferencia ministerial los países aprobarán un nuevo plan de acción regional, denominado eLAC2015, que concibe a las TIC como instrumentos para el logro de un desarrollo con más innovación e igualdad.

La experiencia reciente de los países más avanzados demuestra que la utilización intensiva de las TIC, genera impactos positivos en la productividad y competitividad de las economías, promueven la innovación en las empresas y mejoran la eficiencia de los servicios públicos. 

“Tras la crisis se nos abre una gran ventana de oportunidad para que los países de la región asuman un mayor protagonismo en la sociedad de la información”, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la institución, agregando que “en este sentido, el acceso a internet de banda ancha debe ser considerado un derecho de los ciudadanos de América Latina y el Caribe. Se trata de un bien público global, de acceso universal, que debe ser garantizado por el Estado”, declara.

De acuerdo con otro estudio del mismo organismo, presentado en la conferencia (Acelerando la revolución digital: Banda ancha para América Latina y el Caribe), la banda ancha –definida como la conexión a Internet de alta velocidad- se ha transformado en una infraestructura básica para el desarrollo económico y social, como lo fueron las redes ferroviarias, de carreteras y de electricidad en el pasado.

En 2009, la penetración de la banda ancha fija en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) era de 27% de la población, mientras que en América Latina y el Caribe ésta llegaba a sólo 6%. En tanto, la penetración de la modalidad móvil era de 47% y 4%, respectivamente.

La publicación señala que además del nivel de penetración, la principal brecha que se está ampliando es la calidad de la banda ancha asociada a la velocidad, cuya diferencia en algunos casos puede ser de 70 veces entre los países desarrollados y los de la región.