Río de Janeiro. La oficina de un fiscal federal de Brasil dijo este martes que presentó una segunda demanda por 20.000 millones de reales (US$10.900 millones) contra la petrolera estadounidense Chevron y la firma de perforación Transocean en menos de cinco meses.

La nueva demanda se relaciona con una fuga de petróleo que fue descubierta el 4 de marzo en el campo petrolero Frade, frente a las costas del noreste de Río de Janeiro, dijo el despacho del fiscal federal público en un comunicado enviado por correo electrónico.

El mismo fiscal, Eduardo Santos de Oliveira, presentó en noviembre una demanda por 20.000 millones de reales (US$10.912 millones) por otro derrame estimado en unos 3.000 barriles en la misma zona.

La nueva demanda -presentada en una corte federal en Campo, al norte de Río de Janeiro- también busca evitar que Chevron y Transocean operen en Brasil, que transfieran sus ganancias en el país al extranjero, que obtengan financiamiento del Gobierno y que saquen equipamiento del país, sostiene el comunicado.

Los fiscales planean investigar al regulador petrolero de Brasil, la ANP, y a la agencia de protección ambiental Ibama por su manejo del derrame de noviembre y la filtración de marzo.

Chevron y sus socios en el campo Frade, la estatal brasileña Petrobras y un grupo japonés liderado por Inpex y Sojitz, solicitaron y recibieron permiso para suspender temporalmente sus operaciones en el ese campo después de la filtración de marzo.

Chevron dijo el 21 de marzo que las pruebas muestran que la filtración de marzo no es de ninguna reserva que haya producido en el campo. La petrolera estadounidense y Transocean describieron como excesiva la demanda civil y los casos criminales presentados previamente contra ellos y 17 de sus empleados por el derrame de noviembre.

Un funcionario de la ANP dijo anteriormente este mes a una comisión del Senado brasileño que el derrame de noviembre no provocó daños medioambientales apreciables. El petróleo no llegó a las costas y ningún empleado resultó herido.

La filtración de marzo fue mucho menor y podría ser resultado de una fisura natural que deje escapar crudo, ha dicho Chevron.

Ambas compañías afirman que no han hecho nada mal y que son inocentes de cualquier crimen. Funcionarios de Chevron y Transocean no estuvieron disponibles de inmediato para realizar comentarios sobre la más reciente demanda.