Santiago. El ministro de Hacienda de Chile, Felipe Larraín, informó que el presidente Sebastián Piñera aprobó un plan de gastos por US$700 millones para llevar adelante una serie de proyecto que se enmarcan en la segunda fase para enfrentar la emergencia causada por el terremoto del pasado 27 de febrero.

En la primera etapa tras el sismo se hicieron reasignaciones presupuestaria por cerca US$730 millones para atender necesidades básicas como la reposición de agua, luz, terminar con los saqueos y otros temas urgencia inmediata.

Asimismo, se gastaron o están comprometidos US$ 200 millones para enfrentar las necesidades inmediatas causadas por el temblor, informó El Mercurio.

En la segunda etapa post terremoto se contemplan obras de vialidad, de agua potable rural, reposición de caminos y asegurar el regreso a clases de los niños en las regiones más afectadas.

Para ello, se destinarán US$ 144 millones a vivienda; US$ 184 millones para salud; US$ 100 millones a educación; para trabajo US$ 63 millones y US$ 240 millones para obras públicas.

Los montos provienen de reasignaciones adicionales y de algunos ministerios que concurren con recursos propios.

El ministro hizo un llamado a la solidaridad para enfrentar la emergencia, puntualizando que "solidaridad significa no sólo estar de acuerdo con el principio de que todos deben cooperar, sino que también aceptar el sacrificio personal que significa esta cooperación. Nadie puede restarse a la reconstrucción de Chile".

En cuanto a los proyectos en regiones, explicó que estos no se eliminan, si no que experimentarán una postergación.