Santiago. Un estudio de la consultora Towers Watson muestra que la costumbre de solicitar parte del feriado legal durante julio es una práctica arraigada entre gran parte de los trabajadores chilenos. Las vacaciones de invierno de los escolares explican gran parte de la tendencia, aunque también influye, pero en menor medida, la amplia oferta de paquetes vacacionales orientados para el hemisferio norte que las agencias difunden en estas fechas.

Concordante con esta realidad, las grandes empresas otorgan ciertos beneficios a sus empleados. El 63% otorgan un bono extra en dinero, condicionado a que se tomen diez o más días hábiles de vacaciones, con montos que van desde los $ 131.278 (US$244) hasta los $ 496.935 (US$927), con un promedio de $ 249.400 (US$465).

En el caso de los ejecutivos el monto es notoriamente mayor, con valores desde los $ 1.108.945 hasta los $ 2.354.696, con un promedio de $ 1.760.690 (US$3.285). Otra práctica de mercado orientada básicamente a los ejecutivos consiste en otorgar entre tres y cinco días adicionales de vacaciones.

En todos los casos, si bien cada año se observa en Chile una mayor disposición a tomarse días de vacaciones en invierno principalmente por razones de índole familiar, se trata de un beneficio supeditado a las necesidades y disponibilidad de cada empresa.