Santiago. Conocer la huella de carbono se está convirtiendo cada vez más en una necesidad para llegar a los grandes mercados, debido a una exigencia mayor de las economías desarrolladas y que puede convertirse en una barrera para los países que no lo consideren.

Es por esa razón que Cámara de Comercio de Santiago (CCS) está liderando una estrategia que busca trasmitir en la comunidad empresarial que la certificación de la huella de carbono debe basarse en normas internacionales.

Para lograr este objetivo, la institución gremial suscribió –recientemente- un convenio con la empresa neozelandesa Landcare Research a cargo del programa internacional conocido como CarbonZero. Este programa busca incentivar a las empresas chilenas -especialmente a las pequeñas y medianas- a adoptar las mejores prácticas a nivel internacional, mejorando así la competitividad de sus productos y servicios.

En esa línea, la CCS junto con la Cámara Nacional de Comercio (CNC) realizaron el seminario “Huella de Carbono y su Impacto en el Comercio Internacional”, instancia en que destacados panelistas nacionales e internacionales analizaron las ventajas de contar con este tipo de certificaciones.

Según el titular de la CSC, Peter T. Hill, cada vez es más frecuente que las grandes empresas exijan este tipo de certificaciones por eso, la importancia que los exportadores chilenos cuenten con este tipo de exigencias, si desean seguir comercializando sus productos en dichos mercados.

El presidente de la CNC, Carlos Eugenio Jorquiera, sostuvo que “estamos seguros que conocer la huella de carbono permite identificar rutas para controlar, reducir o mitigar las emisiones y su impacto, y se reconoce cada vez con más intensidad su alcance en el comercio de bienes y servicios, especialmente de aquellos transados internacionalmente y entre países con compromisos de reducción de emisiones que suscribieron el protocolo de Kyoto”.

Por su parte, Hill detalló que la certificación de Huella de Carbono constituye una valiosa herramienta de marketing de las empresas que buscan llegar a los consumidores con conciencia ambiental, los cuales son cada vez más numerosos en Chile y en el mundo. Y agregó que en Estados Unidos y la Unión Europea, las grandes empresas -especialmente del retail- están comenzando a exigir a sus proveedores la certificación internacional.