La cadena de comida rápida, Tarragona, logró en Chile una tasa de crecimiento sostenida del 25% anual y alcanzó un promedio de venta de $25 mil millones (US$45,6 millones) en 2013.

Tras estos logros, la compañía busca consolidar sus nuevos locales, que ya alcanzan 72 a lo largo del país, con el objetivo de aumentar sus ventas en 72% al 2016.

“Tras el fuerte crecimiento que hemos tenido en los últimos años, hemos definido este 2014 como de consolidación y ordenamiento, para luego retomar en 2015 las tasas de crecimiento a las que nos hemos acostumbrado”, señaló el gerente general de Tarragona, Rodrigo Batlle, en el contexto del cuadragésimo tercer aniversario de la cadena.

Asimismo, Batlle se mostró optimista respecto a sus proyecciones para los próximos años. En 2013 la cadena alcanzó ventas por $25 mil millones, que para este 2014 pretenden alcanzar $30 mil millones (US$54,7 millones) y consolidarse en 2016 con $43 mil millones (US$78,5 millones), con 18 nuevos locales a lo largo del país y un promedio de inversión anual de $1.000 millones, lo que significa un crecimiento de 72% en tres años.

Internacionalización y multimarcas. Por otro lado, Batlle no descartó comenzar el proceso de internacionalización de Tarragona en los próximos años e incluso desclasificó la información de sondeos realizados por la compañía en Colombia y Perú.

“Aún no estamos decididos y convencidos de internacionalizarnos. Creo que, primero, nos quedan dos años para consolidar todos nuestros locales en Chile, que en 2016 ya serían 90 a lo largo del país”, aclaró.

En la misma línea, el gerente general de la cadena de fast food chilena comentó que Tarragona “es un negocio de volumen donde se tienen que aprovechar sinergias, por lo que la gran plataforma para crecer es haciendo un empresa multimarcas”, dejando en claro que esa sería su principal estrategia de ampliación para los próximos años.