Santiago. La eléctrica chilena Colbún presionó este miércoles al gobierno en busca de definiciones políticas y regulatorias para el sector energético, al sugerir a sus socios del megaproyecto Hidroaysén suspender el envío del estudio ambiental de una línea de transmisión que está paralizada por un proyecto oficial.

El gobierno del presidente Sebastián Piñera anunció que construirá una línea pública única para transportar la electricidad que generen diversos proyectos a lo largo del país, pero la falta de definiciones sobre ese proyecto mantienen en vilo el proyecto hidroeléctrico.

Colbún es dueño del 49% de Hidroaysén, el mayor proyecto energético de Chile, mientras que Endesa Chile, controlada por la italiana ENEL posee el 51% del propiedad.

En una carta al regulador local, la eléctrica advirtió que "mientras no exista una política nacional que cuente con amplio consenso y otorgue los lineamientos de la matriz energética que el país requiere, Colbún estima que no están dadas las condiciones para desarrollar proyectos energéticos de esta magnitud".

Un día antes del llamado de atención de Colbún, el vicepresidente ejecutivo de Hidroaysén, Daniel Fernández, adelantó que el proyecto podría sufrir retrasos ante "la incertidumbre en el ámbito regulatorio" e "indefinición" de una anunciada línea de transmisión pública.

La advertencia de Colbún hacia el gobierno ocurre en momentos que el país atraviesa por una estrechez energética ante la creciente demanda en el mayor productor de cobre del mundo, y la dificultad para que nuevos proyectos eléctricos salgan adelante.

El megaproyecto ha enfrentado una férrea oposición de parte de ambientalistas y ha debido encarar decenas de demandas legales, lo que ha retrasado la construcción de un conjunto de cinco centrales en la lluviosa Patagonia chilena, que demandarían una inversión cercana a los US$4.500 millones.

Un día antes del llamado de atención de Colbún, el vicepresidente ejecutivo de Hidroaysén, Daniel Fernández, adelantó en un Foro de Reuters que el proyecto podría sufrir retrasos ante "la incertidumbre en el ámbito regulatorio" e "indefinición" de una anunciada línea de transmisión pública .

Tras la advertencia de Colbún, Hidroaysén dijo en una declaración que el directorio del proyecto no ha adoptado un acuerdo sobre la suspensión del estudio de impacto ambiental de la línea de transmisión.

Agregó que el proyecto de centrales, que ya cuenta con la aprobación ambiental, continúa con su plan de trabajo.

En un intento por poner más presión a un definición del Estado en materia regulatoria, Colbún dijo que será "misión de los poderes ejecutivo y legislativo consensuar los cambios institucionales y regulatorios necesarios para viabilizar los proyectos de generación y transmisión que demanda Chile".