Santiago. La Comisión de Evaluación Ambiental de Atacama aprobó este viernes por unanimidad el proyecto termoeléctrico Central Castilla en Chile con una inversión de US$4.400 millones.

La discusión y posterior votación se realizó en el Salón Carlos María Sayago en la Intendencia de Atacama y se extendió por más de dos horas y no estuvo excenta de discusiones y manifestaciones de personas en contra del proyecto que fueron desalojados por Carabineros.

La comisión no entregó mayores detalles del por qué y cuáles fueron los argumentos del cambio de situación de la central a carbón del millonario brasileño Eike Batista.

La revisión se hace luego que el seremi de Salud de Atacama, Nicolás Baeza, revalidó a Castilla como un proyecto “molesto” y no “contaminante”, un cambio de término importante para la ejecución de la termoeléctrica, ya que sería compatible con el uso del suelo en esa zona.

La planta generará 2.354 MW, convirtiéndolo en el segundo mayor proyecto eléctrico de Chile después de HidroAysén.

La planta Castilla sería construida a unos 90 kilómetros de la norteña ciudad de Copiapó, en una zona de gran atractivo turístico, lo que ha generado rechazo de ambientalistas y vecinos.

En tanto, la compañía ha dicho que la planta utilizará tecnología moderna para minimizar sus emisiones.

Los detractores de la termoeléctrica esperaban lograr un resultado similar al del proyecto Barrancones -de GDF Suez-, que aceptó la petición del gobierno de no instalarse cerca de una reserva natural costera.

(Con información de Reuters).