La Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV) de Chile informó este martes que está efectuando un profundo plan de restructuración desde junio de este año.

El plan de la CSAV posee diferentes etapas y busca mejorar significativamente su posición competitiva a nivel global, lo que implicará una reducción importante de personal.

En línea con este plan, la compañía naviera anunció una nueva estructura organizacional que busca aumentar la autonomía en la toma de decisiones en las oficinas a nivel mundial, simplificar y reducir los niveles jerárquicos, así como adaptar el tamaño de la organización global de acuerdo al nuevo volumen de negocio.

 El impacto de esta nueva estructura se traducirá en una reducción en la dotación global de CSAV de aproximadamente 700 personas, equivalente a 18%, de las cuales 75 corresponden a reducciones en la dotación en Chile.

El plan consta de un aumento de capital de US$1.200 millones, cifra que permitirá afrontar la situación actual de volatilidad de los mercados, implementar la reestructuración de la compañía, efectuar inversiones de capital y dejar a CSAV con caja disponible para aprovechar nuevas oportunidades.

También incluye un rediseño del portafolio de servicios de línea, concentrando las actividades de CSAV fundamentalmente en aquellos mercados donde cuenta con claras ventajas competitivas. 

La intensificación de las operaciones conjuntas de CSAV con algunas de las principales navieras del mundo para mejorar los resultados financieros, aumentar la eficiencia y la calidad de los servicios de línea es otra medida.

Asimismo, la compañía anunció la separación del negocio de transporte marítimo del de servicios a las naves y a la carga, manejados por su filial SAAM, a fin de potenciar el crecimiento y desarrollo de esta última.

Con esto la compañía intenta privilegiar la cercanía a los mercados y el contacto directo con sus clientes y proveedores. 

La industria naviera enfrenta una situación compleja internacional debido a la baja en el movimiento naviero, la caída de las tarifas de fletes y altos precios de los alquileres, lo que se suma a un escenario económico adverso en el corto plazo  a nivel mundial que podría afectar las exportaciones.