Santiago. ¿Se imagina su típico cheque restaurant transformado en una tarjeta plástica con clave de 4 dígitos? Bueno, ésa es la apuesta de la filial chilena de la firma francesa Edenred (presente en 40 países), que ha empezado a ofrecer a empresas y reparticiones estatales la posibilidad de administrar el beneficio de almuerzo de sus empleados con este tipo de tecnología. De hecho, ya 60% de sus tickets son plásticos.

Además de la alimentación, sus plásticos se usan para administrar otros negocios, como la gestión de combustibles de Petrobras, que realiza sus transacciones con la tecnología de Edenred, manejan giftcards a Cencosud y Falabella y tarjetas de beneficios para comprar en Salcobrand.

También administran tickets de vestuario para algunos departamentos públicos.

“Tenemos más de 1.300 servicios afiliados en la región metropolitana en Chile y 500 transacciones por segundo”, dice Caio Bittencourt, gerente general de la filial chilena.

¿La ganancia? El cobrar una comisión de 5% por cada compra.

En 2010 esperan gestionar transacciones por cerca de US$200 millones, lo que significa para ellos ingresos por US$13 millones.

Y en 2011 esperan que la cifra aumente 20%.

Aparte del mercado chileno, también están en Brasil, con cuatro millones de tarjetas, Uruguay, Argentina, Perú, Venezuela y México.

“No por nada la región representa 50% de los tickets emitidos a nivel mundial”, dice el ejecutivo.