Santiago. Las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) han incrementado su participación entre el 2012 y 2017 en 5 veces, pasando de una potencia instalada de 952 MW a 4.895 MW, concentradas principalmente en plantas eólicas y solares fotovoltaicas, equivalente al 19,3% de la capacidad total neta instalada del país.

El dato se desprende de un estudio efectuado por AGS Visión Inmobiliaria, en el que se identificaron los proyectos que más han incrementado su presencia en las zonas rurales de Chile, durante los últimos 3 años.

Según el estudio, que realizó un catastro a nivel nacional de aquellos proyectos que fueron aprobados por el Sistema de Evaluación Ambiental (SEA) y que se emplazan en el área rural, los proyectos de minería se ubicaron en primer lugar, seguido en el segundo puesto por los proyectos ERNC y en la tercera posición, los proyectos agroindustria relacionados con la actividad silvoagropecuaria.

Respecto a los proyectos de ERNC, en los últimos 3 años fueron aprobados 102 proyectos de paneles fotovoltaicos, sobre un total de 5.840 has (aprox.), 8 proyectos de energía eólica, sobre un total de 1.424 has (aprox.), y un proyecto de energía geotérmica, en Antofagasta, con una superficie de 14 ha (aprox.).

 

"Lo anterior, refleja el incremento en el ingreso de proyectos de ERNC en las áreas rurales, concentrándose entre las regiones de Antofagasta y el Maule", destaca el estudio.

Crecimiento exponencial. Para el caso de las plantas eólicas, el crecimiento ha sido exponencial, su participación pasó de 18,2 MW instalados (2007) a 2.000 MW (aprox) en la actualidad, considerando los parques eólicos en operaciones, en periodo de pruebas y en construcción, según el reporte de la CNE.

Para el caso de las plantas fotovoltaicas, el crecimiento también ha sido exponencial, su participación pasó de 1 MW instalados (2012) a 2.400 MW (aprox) en la actualidad, según el reporte de la CNE.

Para el caso de la energía geotérmica, en el año 2017 se inauguró la 1° planta geotérmica de América del Sur con un total de 48 MW, contando nuestro país con un gran potencial geotérmico estimado en 2.000 MW en el norte grande y 1.350 MW en la zona central.

 

¿Cómo se desarrollan estos proyectos? AGS Visión Inmobiliaria explica que el trámite necesario para poder construir en zonas rurales es la presentación y aprobación de un Informe Favorable para la Construcción (IFC), según lo dispuesto en la Ley General de Urbanismo y Construcciones. Este trámite no constituye un cambio de uso de suelo ya que lo que se aprueban son edificaciones.

El Informe Favorable para la Construcción (IFC) incorpora la elaboración de un expediente técnico que incluye el anteproyecto de las construcciones, las prefactibilidades de urbanización (sanitaria, electricidad, agua potable, etc.), un informe edafológico y eventualmente, otro tipo de estudios requeridos por los organismos públicos que participan en la aprobación del IFC, que pueden ser estudios de riesgos naturales, hidráulicos, entre otros. Una vez aprobado el IFC, corresponderá a la Dirección de Obras Municipales respectiva autorizarlo.

Este trámite aplica a aquellos predios ubicados en el sector rural, y permite ejecutar construcciones ajenas a la actividad agrícola siempre que se cumplan las condiciones señaladas en la normativa que regula estas zonas, como es el caso del PRMS, y que no se produzcan actividades incompatibles o nocivas para la agricultura de una zona determinada.