Santiago. En entrevista con el diario El Mercurio, el ex presidente de la minorista La Polar, Pablo Alcalde aseguró que "la información que fluyó hacia arriba no fue la adecuada para tomar las mejores decisiones".

Aclaró que "puedo ser estúpido, pero no delincuente. Yo tenía un equipo de gente y nunca tuve ningún motivo para desconfiar de ellos. Ni los reportes que hicieron, ni la información que se me entregó a mí como gerente general, ni como presidente del directorio. Ese es un tema que tendrá que revelar la auditoría y la investigación que se está haciendo".

Más aún insistió en que desconoce quienes son los responsables y el origen de las prácticas que hoy tienen en la cuerda floja a la empresa que lideró por doce años.

"Me encantaría saberlo. No tengo una explicación clara realmente para lo que pudo haber pasado. Es una sorpresa mayúscula".

Consultado si la información financiera que recibieron en el directorio esta adulterada, el empresario sostuvo que "no podría decir que fue adulterada porque todavía no tengo la información. Pero con la información que recibió el directorio y que recibí yo como gerente general era muy difícil tomar medidas distintas a las que se tomaron. Se debe considerar que el comité de directores estuvo durante más de un año revisando este asunto con dedicación, y tampoco pudo encontrar lo que hoy sabemos".

En cuanto a la investigación que comenzó el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) para buscar una salida a estas reprogramaciones que afectaron a miles de clientes, el ex director aseguró que "como directorio no nos enteramos nunca. Nos enteramos por la demanda que presentó el Sernac que se hizo pública, en circunstancias que tengo entendido que este proceso comenzó en agosto del año pasado, y nos enteramos ahora en junio".

Y aclaró que esas negociaciones no fueron informadas al directorio: "fue la administración la que llevó la negociación, jamás en el directorio se trató este tema del Sernac".

Requerido por el diario chileno si hubo desorden en el proceso de cobranza, Alcalde afirmó que "el problema estuvo en los procesos de cobranza, los sistemas de cobranzas y en la detección y oportunidad de estos problemas".

De todas formas admitió que todas las gerencias corporativas reportaban al gerente general, e insistió que no identificará a culpables, "lo que yo estoy asumiendo es que la empresa está metida en una situación dificilísima, que en una semana el panorama cambió en 180 grados. Obviamente hoy día me lo cuestiono todo, todo. Y todos para atrás".

El ejecutivo explicó la empresa no se encuentra  ad portas de la quiebra como se ha comentado, sino que sencillamente está buscando una solución a este impasse que lo llevará hasta tribunales.

"El directorio ha sido muy transparente y diligente dentro de sus posibilidades, en informar rápida y oportunamente al mercado de los acontecimientos. Yo entregué mi computador al OS9 de Carabineros. A todos los ejecutivos de La Polar se les pidió para chequear información. Y estoy dispuesto a entregar todo lo que me pidan en el momento que me lo pidan. Lo más difícil ha sido aceptar que en La Polar haya pasado esto. Ver que un proyecto de toda mi vida está en las condiciones que está. Esto ha significado un tremendo sacrificio para mi familia, para mí en lo personal. Ha sido muy duro, no me había tocado nunca en mi vida ni esperé en esta etapa de mi vida pasar por algo así".

Sobre incentivos dijo categórico:  "Nunca he comprado una acción de La Polar". Al tiempo que detalló que no está dispuesto a renunciar al directorio de la empresa, pues -aseguró- "tengo mi conciencia súper tranquila y porque quiero ser parte de la solución. Y en eso voy a ser muy firme".