Santiago.
Mejorar el desempeño de la cadena del sector de pesca artesanal y acuicultura de pequeña escala, es el objetivo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Para ello, el organismo desarrollará metodologías para determinar los costos de la no calidad causados por problemas de inocuidad en la cadena alimentaria – desde la producción de la materia prima hasta su comercialización y consumo - de la pesca artesanal y la acuicultura de pequeña escala chilena.

“La identificación de los costos de la no calidad permitirá incentivar el mejoramiento de procesos y en consecuencia diseñar políticas públicas y privadas que contribuyan a la inocuidad de los alimentos, con beneficios para los consumidores chilenos e internacionales a través de la exportación de los productos”, dijo el representante de la entidad en Chile, Alan Bojanic.

Las metodologías permitirán caracterizar los diversos eslabones que constituyen la cadena de producción-comercialización, y estimar los costos asociados a la falta de calidad en la industria de la acuicultura de pequeña escala orientada al cultivo de moluscos bivalvos y a la pesca artesanal de la merluza austral.

El proyecto atiende una solicitud de la Subsecretaría de Pesca de Chile y fue aprobado en diciembre de 2010, y prevé la aplicación piloto de las metodologías desarrolladas en las cadenas de valor seleccionadas.

“Este proyecto será una importante contribución para mejorar el desempeño de la cadena del sector pesca artesanal y acuicultura de pequeña escala y disminuir los costos de no calidad causados por problemas de inocuidad”, el experto en Inocuidad y Calidad de Alimentos de FAO, Maya Piñeiro.

Apoyo a la pesca artesanal chilena. El proyecto titulado “Apoyo en la elaboración de una estrategia nacional en materia de calidad e inocuidad alimentaria en el sector pesca artesanal y acuicultura de pequeña escala a nivel nacional, mediante la elaboración de una metodología para la determinación de los costos de la no calidad en la cadena alimentaria” profundiza la cooperación técnica que la FAO presta al sector de pesca artesanal chilena.

Tras el terremoto de 2010 en Chile, el organismo compró equipamientos con valor aproximado de US$1 millón para reponer las capacidades productivas de los pescadores artesanales chilenos. Financiado por el Fondo Central de Respuesta de Emergencia de las Naciones Unidas (CERF, por sus siglas en inglés), el proyecto ha beneficiado directamente a 6.900 pescadores artesanales de diecisiete caletas ubicadas en las regiones de Valparaíso, Maule y Bío Bío.