Santiago. Humphreys asignó “Categoría BBB+” a la línea de bonos y serie A emitidas por Empresas Navieras, mientras que la perspectiva de la clasificación se fijó en “Estable”.

La clasificación de riesgo asignada se fundamenta en la experiencia del grupo en el giro de sus inversiones-filiales y en la sinergia que tal mix de empresas origina, al abarcar el rango completo de servicios de transporte marítimo.

Complementariamente se reconoce el control que la empresa ejerce sobre sus tres filiales más importantes en términos patrimoniales: Compañía Chilena de Navegación Interoceánica, Agencias Universales (Agunsa, servicios portuarios y agenciamiento marítimo) y Portuaria Cabo Froward (Froward, puertos). Esto le permite determinar la política de dividendos de las mismas y, por ende, los flujos que recibe por este concepto. Entre 2006 y 2010 las filiales y coligadas de Naviera pagaron anualmente dividendos a su matriz por cerca de US$10,5 millones promedio.

La clasificación también destaca el posicionamiento y solvencia de la filial Agunsa, empresa cuya generación de utilidades y Ebitda ha tenido en términos comparativos una elevada estabilidad, fluctuando entre US$16,8 millones y US$18,7 millones en el primer ítem, y entre US$31,5 millones y US$38,4 millones en el segundo, incluso bajo un escenario de crisis financiera mundial y del mercado de transporte marítimo de contenedores.

Esta estabilidad le permite a Naviera contar con un flujo de dividendos de relativamente bajo riesgo a lo largo del tiempo, fundamental para el pago de sus compromisos financieros (el plan de pago de los bonos implica un máximo de US$9,8 millones el año 2019).

Desde otra perspectiva, la clasificación de riesgo se encuentra restringida por la dependencia del flujo de caja de Naviera al reparto de dividendos de sus filiales, montos que pueden verse afectados por temas meramente contables, así como la presión que conllevan las eventuales necesidades de aumento de capital de las empresas que controla. También toma en cuenta la dependencia de las inversiones del emisor, en mayor o menor grado, al comportamiento del comercio exterior chileno, así como los riesgos específicos asociados a CCNI, Agunsa y Froward.

En particular, se debe tener en cuenta la volatilidad de los flujos de las empresas de transportes de contenedores como CCNI, característica que puede impactar fuertemente los resultados de Naviera en años de contracción de este mercado, independientemente del rendimiento del resto de sus filiales. Además, dicha situación puede implicar la necesidad de aumentos de capital para poder enfrentar eventuales pérdidas, lo que significa una presión adicional sobre los flujos recibidos por la matriz.