A pesar del complicado escenario que golpeó al sector exportador por el tipo de cambio y a la compleja situación económica internacional, el aumento de los costos en transporte, energía y mano de obra, el Grupo San Pedro Tarapacá, segundo actor vitivinícola de Chile, anunció positivos resultados en su desempeño luego de reportar sus resultados del ejercicio 2012.

Los ingresos totales del Grupo aumentaron un 8,1% en pesos chilenos respecto al 2011, crecimiento obtenido gracias a un buen desempeño tanto en exportaciones como enmercado doméstico.

En exportaciones, los ingresos en dólares crecieron un 11%, con excelentes resultados en América Latina, Asia y Escandinavia.

En tanto en mercado doméstico, el Grupo mantuvo su liderazgo en el segmento de botellas finas, con una participación de mercado de 24,9%, según estadísticas Nielsen.

Los volúmenes totales nacionales registraron un 3% de aumento y los precios crecieron un 6%.

Durante el 2012 el volumen total de ventas del Grupo se incrementó en un 5,3%, cifra significativa considerando un contexto de industria sin crecimiento en volumen para las exportaciones de Chile y Argentina, y de una caída en el mercado doméstico.

Los ingresos totales por ventas alcanzaron los CH$149.557 millones (US$316,7 millones), cifra 8,1% mayor que el año anterior. El EBITDA fue de CH$17.619 millones (US$37,3 millones), un 24,4% menor al 2011.

Este menor resultado se explica en su totalidad por la indemnización pagada por el seguro producto de los daños ocasionados por el terremoto de febrero de 2010, lo que generó un mayor EBITDA por CH$5.861 millones en los resultados del 2011.

Sin considerar el efecto del seguro del terremoto, el EBITDA aumentó un 1,0% con respecto al 2011. La utilidad del ejercicio alcanzó los CH$7.563 millones, un 43,2% menor al año anterior de crecimiento, el que se explica en CH$4.591 millones. Esto se explica por la previamente mencionada indemnización del seguro y, en forma adicional, por el efecto negativo de CH$580 millones producto del cambio en la tasa impositiva y a una utilidad no recurrente por CH$777 millones, debido a la división de Valles de Chile, ocurrida en diciembre de 2011. Si aislamos estos efectos, la utilidad del ejercicio fue un 2,2% mayor.