La reducción del stock de casas y departamentos, la expansión económica chilena y las tasas bajas impulsarán el desarrollo de obras de acuerdo a la Cámara Chilena de la Construcción, lo que implicará que en 2011 la inversión inmobiliaria que no recibe subsidios en Chile totalizará US$5.000 millones.

La inversión significará un crecimiento de 8% respecto de 2010, año que a su vez marcará un retroceso de 2% respecto a 2009, de acuerdo a El Mercurio.

El impulso provendrá principalmente en base a la demanda por unidades habitacionales cuyos valores oscilan entre US$91.000 y US$137.000 apróx.

La entidad gremial declaró que las ventas de viviendas de 2010 han sido fundamentalmente unidades en stock de obras que se iniciaron en temporadas previas.