Santiago. En Chile, el empresario Pedro Strauss siempre se dedicó principalmente al negocio inmobiliario. Pero eso tiene un inconveniente: está muy sujeto a los vaivenes de la economía. Por eso, en la búsqueda de un ingreso más estable, apostó por el rubro gastronómico y compró la franquicia de la cadena estadounidense Applebee’s.

“Cuando la economía decae, la gente no deja de asistir masivamente a los restaurantes, y cuando sube, su afluencia aumenta”, dice.

Hace cinco años abrió el primer local en el sector de Cantagallo (en Santiago) con una apuesta a la comida casual, un segmento intermedio entre la comida rápida y la de mantel largo enfocado a quienes desean comer en un buen restaurante con un precio más económico.

La apuesta dio sus resultados, ya que al corto plazo abrió un nuevo local en Vitacura, en un strip center controlado por FASA.

Y el negocio ha sido promisorio: en 2009 facturaron CH$ 1.800 millones y en 2010 esperan crecer un 14%.

El 18 de diciembre el empresario ha inaugurado un nuevo local en la calle Isidora Goyenechea, los que en promedio necesitan una inversión de US$ 1,2 millón.

Sin embargo, hay más: Strauss está negociando con Costanera Center para su quinto local. “Y luego queremos expandirnos a regiones”, dice Strauss.