El Ferrocarril Metropolitano de Santiago podría recurrir a una emisión de bonos de entre US$500 y US$600 millones para financiar la construcción de dos nuevas líneas, según el presidente de la empresa de propiedad estatal, Fernando Cañas.

De concretarse la operación, según la decisión que debe tomarse en los próximos meses, sería la primera vez que el Metro santiaguino recurra a los mercados internacionales de deuda, dijo Cañas en una entrevista que publica este domingo el diario La Tercera.

"Nunca antes Metro ha emitido un bono internacional, siempre hemos emitido bonos locales, que han tenido una muy buena aceptación en el mercado", precisó.

La construcción de las nuevas líneas, de una extensión total de 37,3 kilómetros y 28 estaciones, ya iniciada, requiere una inversión total de US$2.764 millones, de los que la mayor parte los financia el Estado y 1.200 millones deben ser cubiertos por la empresa.

La mitad, según Cañas, podría provenir de créditos de fomento a la exportación de los países que proveen los materiales y la otra mitad, que podría ser con los bonos, se definirá este año, considerando que la construcción del proyecto tiene un plazo de cinco años.

"Esperamos que si finalmente tomamos la decisión de emitir un bono internacional, tengamos una buena acogida", dijo el ejecutivo.

El Metro de Santiago, cuya actual red se extiende por cerca de cien kilómetros, transporta unos dos millones de pasajeros diarios y la venta de boletos explica el 85% de sus ingresos, por lo que uno de los planes de la empresa es aumentar del 15 al 20% la aportación de otros negocios, como el arriendo de espacios comerciales, dijo Cañas.

Según el ejecutivo, aumentar los ingresos permitirá mejorar el servicio a los usuarios; "esa es la principal motivación", concluyó.