La empresa chilena de mediana minería, San Esteban, responsable de la tragedia de los 33 mineros chilenos que estuvieron atrapados a más de 700 metros de profundidad, tendrá que pagar al Estado US$5 millones.

El desembolso, acordado entre el Consejo de Defensa del Estado y la Junta de Acreedores de la hoy quebrada empresa chilena, cubre parte de los gastos originados por el rescate de los mineros de las entrañas del desierto de Atacama.

El incidente ocurrió en 2010 y los trabajadores estuvieron tres meses atrapados a 700 metros de profundidad.

Las autoridades, que pidieron ayuda hasta a la NASA para efectuar el salvamento, exigían inicialmente un pago por US$28 millones, para cubrir los gastos ocasionados durante los 70 días que duraron los trabajos.

El rescate, que permitió salvar con vida a todos los mineros atrapados, en impactante operación vista por todo el mundo, abrió un debate sobre la seguridad laboral en el país con compromisos del gobierno de mejorar leyes y normas.