Santiago. Si bien el titular de las operaciones chilenas de GDF Suez SA dice que la compañía siguió adelante después que el proyecto termoeléctrico Barrancones fuera abruptamente paralizado por las autoridades, añadió que el país necesita discutir sobre cómo desarrollar futuros proyectos de energía.

Aunque Barrancones recibió la aprobación ambiental, el presidente chileno, Sebastián Piñera, efectivamente paralizó el proyecto cuando pidió a Suez que cambiara la ubicación de la termoeléctrica de US$1.100 millones.

"Es una decisión que aceptamos y estamos analizando, entendemos que un proyecto no se puede mover tan sencillamente. Hay que ver si es factible o no", declaró a la prensa Juan Claveria, titular de la empresa.

Piñera solicitó el traslado del proyecto de 540 megavatios para apaciguar a residentes locales y a los ambientalistas que se oponen a la planta por su cercanía a una reserva natural.

"El país tiene que tener una buena discusión de cómo generar energía", dijo Claveria.

La intervención de Piñera causó inquietud entre los inversionistas sobre la seguridad de sus inversiones después que el proyecto, que cumplió con todos los requisitos técnicos y legales para obtener la aprobación ambiental, fuese paralizado de todos modos.