Santiago.- La llegada de turistas a Chile este verano (austral) puede caer un 22,7%, en un año marcado por factores políticos, económicos y sociales que han perjudicado a la industria turística nacional.

"Proyectamos entre diciembre y marzo de este año una caída que no es comparable con otras; es la más fuerte que hemos tenido en los últimos 10 años, ni para el terremoto tuvimos una tan importante", dijo a Xinhua la directora del Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), Andrea Wolleter.

Para la temporada estival 2020 se espera que arriben a Chile 1,6 millones de turistas extranjeros, 470.888 personas menos que en la misma temporada del año anterior.

Esto, debido a una caída de los visitantes argentinos respecto de las temporadas anteriores, "cuando tuvimos un crecimiento fuera de lo común, explicado por el crecimiento del mercado argentino, que se duplicó por los años 2016 y 2017", explicó Wolleter.

Según un reporte de la Subsecretaría de Turismo y Sernatur, los principales destinos turísticos del país alcanzaron entre el 20 y el 25 de enero pasado un 57,7% de ocupación, impulsado por los turistas locales.

Mientras, las autoridades aguardan los resultados de febrero y marzo próximo en este periodo de vacaciones de verano.

"Nuestras expectativas han ido aumentando y creemos que podremos llegar a los niveles de 2019, quizás con una caída menor a la que ya teníamos", gracias a la promoción del turismo nacional, señaló la directora del Sernatur.

La funcionaria recalcó que el gobierno "va a seguir trabajando en la reactivación, porque nuestra industria es de pymes (pequeñas y medianas empresas), que tienen alcance territorial importante y generan empleos, entonces, lo que más necesitamos es reactivar la demanda".

"Le estamos dando muchísima prioridad al turismo interno, a que los chilenos conozcan más de Chile, no sólo en vacaciones de verano, sino que durante todo el año, los fines de semana", agregó.

De acuerdo con las cifras del gobierno, en 2019 ingresó el país sudamericano un 21,1% menos de turistas que en 2018, cuando entraron al territorio 4,5 millones de extranjeros, lejos de los cinco millones que se esperaban.

Sólo los visitantes argentinos se redujeron un 40,7%, lo que equivale a 986.000 personas menos.

Esto desencadenó la baja interanual de 6,2% en el gasto con tarjetas de crédito y débito extranjeras en Chile.

Otro de los factores que ocasionó la baja de visitantes el año anterior fue la crisis social, la cual obligó a suspender las cumbres del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y de la XXV Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP25).

De igual forma se suspendió la final de Copa Libertadores de fútbol, lo cual mermó las cifras de la industria turística de Chile, que sufrió el impacto de las manifestaciones sociales que estallaron el 18 de octubre pasado.

La subsecretaria de Turismo, Mónica Zalaquett, informó a finales de 2019 que "en noviembre comenzó la baja, llegando al descenso de un 37% (de la actividad turística), siendo esta la peor caída de visitantes".

No obstante añadió que la actividad registró un repunte en diciembre pasado.

Desde ese momento, el Ejecutivo y los gremios asociados han trabajado "permanentemente para reactivar la demanda", con campañas para incentivar y entregar confianza a los extranjeros que quieran visitar el país.

"Se ha creado una página 'web' que da información transparente sobre lo que sucede en Chile, se informa sobre cada región y de manera concreta para que el turista sepa a qué se enfrenta cuando viene, qué servicios funcionan y los principales temas de seguridad", explicó a Xinhua la directora ejecutiva de Imagen de Chile, Constanza Cea.

El turismo representa para Chile un 3,4% de su Producto Interno Bruto (PIB) y genera alrededor de 400.000 empleos.

Más del 90% de la industria turística chilena está compuesta por pymes.