Un crecimiento sectorial de 6%, que se traduciría en 50 mil unidades y le permitiría recuperar los niveles de principios de la década al término de 2018, proyectó para el mercado chileno la Asociación de Importadores de Motocicletas (ANIM).

Se trataría del primer resultado positivo en términos de volumen desde 2013, cuando se registró la marca histórica de 73.277 internaciones, tras lo cual el mercado acumuló una caída cercana al 30%, acentuada el último año, cuando se contabilizaron 47.235 ejemplares.

“Entre otros factores que explican el desempeño de los últimos cuatro años, estuvieron la coyuntura económica, la salida de las motocicletas de las multitiendas y el limitado acceso al financiamiento”, explicó Sergio Baracatt, vicepresidente del organismo, que agrupa a las principales marcas.

Según el ejecutivo de Derco Motos, que comercializa Suzuki, Royal Enfield, Kymco y Zongshen, “esta situación le pegó especialmente a las clases media y baja, puesto que el sector que se debilitó fue el de ‘Transporte’, de cilindrada de hasta 300 cc, el cual refleja 69% del mercado”.

Desde 2013, enfatizó, el segmento “Recreación”, compuesto por máquinas por sobre los 300 cc, ATV/UTV y motocicletas de competición, más que duplicó su participación, hasta el 31% actual. Y lo más relevante: representó dos tercios de lo facturado por la industria en 2017, es decir, US$ 93 millones de un total de US$ 142 millones.

En Chile, recordó Baracatt, “el mercado de motos tiene mucho potencial, porque es muy pequeño”. De hecho, el gremio automotor consignó ventas por 360 mil unidades nuevas la última temporada, es decir, prácticamente ocho veces lo reportado por la industria de las dos ruedas.

Tras anotar un alza de 10,1% entre enero y abril de 2018, “la tendencia nos tiene optimistas, porque indica que puede ser un año mucho mejor", remató el presidente de la ANIM, Cristian Reitze, también gerente de Asuntos Corporativos de Honda Motor en Chile.