Santiago. La minorista chilena La Polar prometió este lunes determinar en un plazo máximo de tres meses las provisiones que requerirá para enfrentar irregularidades detectadas en su cartera de préstamos, que han sacudido al sistema crediticio local.

La cadena de tiendas por departamento contrató a la auditora Deloitte para revisar la cartera de clientes, luego que la semana pasada admitió problemas en la gestión de su negocio financiero tras repactar deudas sin el consentimiento de los clientes.

"Esta revisión tomará un período de tiempo máximo de tres meses. Una vez terminada la revisión, el directorio podrá concluir con respecto al valor de recuperación de la cartera, las provisiones requeridas y los eventuales períodos afectados", dijo La Polar en una carta al regulador local.

La ilegal repactación de los créditos implicaría multas y castigos que podrían elevar la tasa de provisiones a niveles adicionales insospechados por la empresa.

Para enfrentar el problema en el corto plazo, como es la irregular repactación de los créditos, el presidente de la firma, Heriberto Urzúa, dijo que se trabaja en una solución.

La crisis de La Polar ha activado varias reuniones de funcionarios del Gobierno ante un posible contagio hacia el resto de la pujante industria minorista chilena, que es liderada por Cencosud y su rival Falabella, firmas que se han expandido por Sudamérica.

La Polar agregó que se va a "estructurar una oferta, que se comunicará próximamente a los clientes, a los cuales se les haya extendido los plazos de pago en sus estados de cuenta", que en algunos casos pasó de una deuda original de US$255 a US$4.255 en dos años.

El caso explotó cuando un organismo gubernamental de defensa de los consumidores en Chile anunció la semana pasada una demanda colectiva contra la empresa por repactar deudas sin previo aviso a los clientes.

En medio de este complejo escenario, funcionarios del regulador Superintendencia de Valores y Seguros ingresaron el lunes a la casa matriz de la compañía para supervisar el funcionamiento de los sistemas y procedimientos de control de riesgo.

"Estamos investigando a todos los distintos actores, a la administración, el directorio, auditores externos, clasificadoras de riesgo, a todos los que de una u otra forma podrían tener algún grado de responsabilidad", dijo el superintendente de Valores y Seguros, Fernando Coloma.

Sin riesgo sistemico. Tras el destape del escándalo, los papeles de la minorista sufrieron un derrumbe del 42% la semana pesada, pese a que el viernes recuperaron parte de lo perdido, en medio de la contratación de un banco de inversión que evaluará opciones para maximizar el valor de la empresa.

Sin embargo, el lunes los títulos se desplomaron nuevamente y cuando anotaban una pérdida del 10,8% fueron suspendidos hasta "nueva instrucción".

Este negativo escenario arrastró a otros papeles del sector en la Bolsa de Comercio de Santiago.

"Hay temor de que los entes fiscalizadores salgan con alguna noticia que pueda contagiar al resto de las empresas de 'retail'", dijo Claudio Faletto, analista de la correduría Vantrust Capital.

La crisis de La Polar ha activado varias reuniones de funcionarios del Gobierno ante un posible contagio hacia el resto de la pujante industria minorista chilena, que es liderada por Cencosud y su rival Falabella, firmas que se han expandido por Sudamérica.

Pero en una declaración, el Ministerio de Hacienda reafirmó que "los efectos de este caso son limitados y no ponen en riesgo la solvencia o liquidez del mercado de capitales o de la banca, la seguridad de los fondos de pensiones, ni el normal funcionamiento del sistema de pagos".

La Cámara de Comercio de Santiago pidió la mayor celeridad en la investigación para determinar y castigar las irregularidades o negligencias, pero al mismo tiempo solicitó "que no se demonice a un sector que ha sido vital para el desarrollo del país".