El Servicio Nacional del Consumidor de Chile salió a la calle para monitorear el cumplimiento de la nueva Ley del Crédito Universal en 40 instituciones financieras, constatando incumplimientos en al menos cinco de ellas y sus respectivas emisoras.

Junto a un notario, el Sernac constató en terreno si se ofrecía la Tarjeta de Crédito Universal y se informaba clara y visiblemente sobre los cupos, la estructura de comisiones e intereses, los gastos asociados y la CAE (Carga Anual Equivalente) por el total del cupo calculado a 36 meses.

Las empresas Dijon y su emisora Dijon Ltda, Cruz Verde y su emisora Solventa, Salcobrand y su emisora Matic Kard, Unimarc y su emisora SMU Corp y Banco Ripley no pasaron la prueba y serán denunciadas a la Justicia por no tener ni la oferta ni la información de la Tarjeta de Crédito Universal.

El director del Sernac, Juan Peribonio, indicó que las exigencias de la nueva Ley son claras y todas las empresas deben cumplirlas “o tendrán que responder ante la Justicia. El sentido de la Ley es que los consumidores puedan tener la información para vitrinear créditos con facilidad y si una empresa no cumple, está atentando contra su derecho a elegir libremente y a recibir información veraz y oportuna sobre los productos y servicios”.

Agrega que “así como las tiendas tienen el precio del pantalón, las empresas financieras deben tener el valor del crédito a la vista”.

Asimismo, hoy existe un nuevo indicador, el Costo Anual Equivalente o CAE, que se expresa en porcentaje y “permite a los consumidores comparar peras con peras y manzanas con manzanas”.

El CAE incluye todos los costos del crédito y el consumidor podrá saber cuál  institución es la más barata y la más cara con mayor facilidad.

El crédito universal servirá de referencia, pues el costo para cada consumidor dependerá de su evaluación crediticia.

“Este es un primer paso y un calentamiento de motores para la entrada en vigencia del SERNAC Financiero que permitirá que estas reglas se apliquen al crédito de cada persona. Hasta ahora los consumidores necesitaban saber matemáticas avanzadas para entender cuánto tenían que pagar con el crédito. Hoy esta herramienta, es un avance para hacerles la tarea más fácil y puedan elegir la mejor opción”, indica la autoridad.

Concluye que con mayor transparencia “no sólo ganan los consumidores que pueden comparar: también las empresas que podrán mirar en qué lugar están y fomentar la competencia. Estaremos monitoreando permanentemente que se cumplan las nuevas reglas en beneficio de los consumidores”.

Las empresas arriesgan multas de hasta 100 UTM.