Santiago. Los trabajadores con operaciones en Chile de la mayor cadena de farmacias de Latinoamérica, FASA, cumplieron 30 días de huelga este jueves, en demanda de mejores condiciones salariales a los nuevos propietarios de la firma, la distribuidora mexicana de productos farmacéuticos Grupo Casa Saba.

La firma azteca, que adquirió la compañía fundada por el empresario chileno José Codner, en una operación que bordeó los US$600 millones en octubre de este año, enfrenta la paralización de actividades de cerca de 1.500 trabajadores de la empresa en Chile, desde el 4 de octubre de este año, e involucra a más de 200 locales de los 350 que tiene la firma en ese mercado.

La demanda de los trabajadores apunta a mejorar sus actuales sueldos base, ascendentes a CH$32.000 (US$63,5) más ingresos generados por la venta de productos en los mesones de atención de los locales, a un sueldo mensual que contemple el ingreso mínimo existente en Chile, CH$172.000 (US$341,5) junto al pago de un bono mensual que no exceda los CH$34.000 mensuales (US$67,51). Es decir, un sueldo total de hasta CH$206.000 (US$409).

En ese sentido, el presidente de la Federación de Trabajadores de Farmacias de Chile, Mauricio Acevedo, sostuvo al diario La Tercera que “con la negociación colectiva de Farmacias Ahumada se busca evitar malas prácticas a través de sueldos dignos".

El dirigente agregó que la huelga legal que llevan los trabajadores de FASA "va por muy mal camino”, ya que la negativa de los ejecutivos de la cadena a conversar con los trabajadores ya ha producido, con 30 días de huelga, pérdidas superiores a los CH$1.000 millones (US$1,98 millones), de acuerdo a sus estimaciones.

Acevedo sostuvo que Farmacias Ahumada, en 2009, tuvo utilidades de CH$9.000 millones (US$17,8 millones), y al primer semestre de este año registró utilidades por CH$7.000 millones (US$13,8 millones), "mientras que la proyección de nuestra negociación colectiva era solamente 6% o un poco menos de las utilidades".