Antofagasta. Los trabajadores de la mina chilena Escondida, el mayor yacimiento de cobre del mundo, flexibilizaron este lunes sus exigencias sobre el monto de un bono clave, en un intento por destrabar el diálogo para una salida a una huelga de once días.

La protesta ha impulsado el precio mundial del cobre, que el lunes tocó un máximo de cuatro meses en medio por temores a una falta de suministros por la huelga y tras el anuncio de un acuerdo para resolver el problema de deuda de Estados Unidos.

Escondida, controlada por BHP Billiton, habría dejado de producir unas 33.000 toneladas de cobre, lo que equivale a unos US$330 millones. La firma se vio obligada la semana pasada a declarar fuerza mayor en sus envíos de concentrado como consecuencia de la huelga.

"Es una muestra de ceder. Efectivamente lo bajamos (...) a 4 millones de pesos, como una muestra de flexibilidad para negociar", dijo el dirigente Marcelo Tapia.

Esto llevaría el pedido al equivalente a unos US$8.800, desde los US$11.000 originales.

Escondida, que produce el 7% del cobre mundial, ha ofrecido a cada uno de los 2.375 trabajadores en huelga poco menos de US$6.000 por el bono, que no está contemplado en el contrato colectivo. El tema se ha convertido en la piedra de tope de la negociación.

Cubrir la demanda de los trabajadores, que apunta principalmente a la mejora de un bono, costaría ahora unos US$20 millones, menos de un día de producción en el enorme yacimiento. Pero los analistas creen que ceder a las presiones podría dar lugar a mayores conflictos en el futuro.

Los operarios esperan además que la estatal Dirección Regional del Trabajo anule un dictamen que dice que la huelga es ilegal porque no se produce como parte de un proceso de negociación colectiva.

El documento avala la posición de la empresa, que ya ha advertido de la posibilidad de realizar despidos.

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