Santiago. La minorista chilena La Polar, hundida en el mayor escándalo financiero del país en años, desactivó este miércoles una posible aceleración en los pagos de su deuda, un paso clave que le permite seguir trabajando en el plan con el que busca eludir la quiebra.

El presidente del directorio de La Polar, César Barros, sostuvo reuniones con tenedores de bonos que en conjunto suman acreencias por unos US$580 millones y logró que no se ponga en marcha un proceso que habría complicado aún más su situación.

"Esto es un paso súper importante el hecho que se hayan aprobado con unanimidad el postergar las acciones de los tenedores de bonos, que es lo mismo que han acordado los bancos", dijo Barros a periodistas al término de una de las reuniones.

La posible aceleración en el cobro de bonos surgió luego de que La Polar admitiera recientemente que refinanció créditos de cientos de miles de clientes sin consultarles y con altos intereses, lo que derivó en millonarias provisiones, un desplome de sus acciones e investigaciones a ejecutivos.

En la junta de tenedores de bonos, un representante de una Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) planteó a los inversionistas una propuesta para suspender acciones de aceleración del cobro de los bonos por 90 días, sujeto a un acuerdo con los restantes acreedores, lo que fue aprobado.

La desactivación de estos cobros se suma a que los accionistas aprobaron la semana pasada un aumento de capital por unos US$220 millones, lo que ayudaría a la firma a enfrentar la compleja situación financiera que atraviesa.

No obstante, la compañía aún tiene otra reunión el viernes con los tenedores de bonos garantizados. Se espera un final similar y que también se evite el cobro acelerado de una deuda cercana a los US$139 millones.

La minorista, que apunta a sectores de ingresos medios y bajos, ha calculado que las provisiones para tapar el agujero financiero que dejó el escándalo sumarían unos 894 millones de dólares, más del doble de lo que había estimado inicialmente.

Acciones suben, demandas también. Los títulos de La Polar subieron este miércoles cerca de 5% a 770 pesos, alentadas por los avances en las negociaciones con sus acreedores y luego de que el grupo local CorpGroup informara el fin de semana que adquirió el 10% de la compañía.

CorpGroup, controladora del banco Corpbanca y con intereses en los negocios de supermercados y medios de comunicación, admitió el fin de semana que estaba dispuesto a tomar una participación estratégica en la firma.

En medio de estas apuestas, una entidad estatal de defensa de los consumidores (Sernac) consideró insuficiente el plan de la minorista para compensar a sus miles de clientes afectados, porque no contempla devolver el dinero a quienes pagaron sus deudas repactadas unilateralmente.

El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, fue más allá y exigió a la empresa "devolver la plata" indebidamente cobrada, mientras el jefe del Sernac, Juan Peribonio, dijo que si esto no ocurre surge la figura del "enriquecimiento ilícito".

El jefe de La Polar respondió que esa denuncia "tendrá que probarla" y agregó que el plan propuesto para sus clientes es el máximo esfuerzo que puede hacer la compañía, ya que de lo contrario se arriesga a quebrar.

Reguladores financieros y monetarios han denunciado que en este caso hubo fraude, falseamiento de datos y prácticas crediticias inmorales.

La misma compañía, incluso, querelló esta semana a varios ex ejecutivos de la firma, mientras que la Superintendencia de Bancos presentó ante el Ministerio Público una denuncia contra todos los responsables de este caso, con sanciones que podrían abarcar desde la cárcel hasta millonarias multas.

El Sernac, en tanto, reafirmó que seguirá adelante con una demanda colectiva en representación de miles de clientes que no están dispuestos a aceptar el plan de compensación de la firma.

Sin embargo, el presidente de La Polar advirtió que esa demanda la justicia la resolverá recién "en unos años más".