Santiago. El grupo de ingeniería chileno Sigdo Koppers (SK) informó que su filial belga Magotteaux está en conversaciones con la proveedora industrial australiana Bradken para una eventual fusión, que daría origen a una de las mayores firmas del rubro a nivel mundial.

Ambas partes acordaron un período de exclusividad de 60 días para revisar las ventajas estratégicas y financieras del proyecto de constitución de lo que sería una empresa líder en fabricación de castings y bolas de molienda.

Bradken, controlada por el fondo australiano CHAMP, es una de las mayores proveedoras en la fabricación de casting y de productos de consumo diferenciados y de capital para las industrias de recursos naturales, energía y ferrocarril.

El gerente general de Sigdo Koppers, Juan Pablo Aboitiz, destacó que "la posibilidad de fusionar ambas empresas es consistente con la estrategia de Sigdo Koppers de internacionalizar sus operaciones y ser un proveedor estratégico para los sectores de la minería e industria a nivel global".

Para avanzar en las negociaciones, Sigdo Koppers y CHAMP realizarán una inversión equivalente a unos US$54 millones en acciones convertibles preferentes de Bradken RPS Pty Limited, una empresa subsidiaria de Bradken.

Estos fondos serán utilizados para el pago de deuda y el aumento de la flexibilidad financiera de los negocios de la firma australiana. De ese total, el 20% (US$10,8 millones) serán aportados por SK.

Bradken cuenta con más de 30 plantas en Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Indonesia, Malasia, Sudáfrica, América del Sur y China.

Sigdo Koppers, que recientemente completó la toma de control de una firma en Brasil, posee a través de Magotteaux unidades de operación en Bélgica, España, Francia, Chile, Brasil, México, Estados Unidos, Canadá, India, China y Tailandia.