Pekín. Bajo la premisa de perturbar el mercado, el gobierno chino aplicó una multa a la empresa anglo-holandesa Unilever.

La sanción de 2 millones de yuanes (US$308.000 dólares) se basa en que la empresa sugirió un aumento de precios de sus productos, lo que a juicio de las autoridad de Pekín significó un perjuicio en el mercado.

El informe de la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo (CNRD) señala que Unilever avisó de un aumento de precios a los supermercados y concedió entrevistas a medios para hablar de este supuesto incremento. Este hecho provocó una violenta alza de sus precios.

Según indica Infobae, la compañía respondió señalando que "como empresa multinacional con un compromiso a largo plazo con China, entendemos completamente el entorno local y respetamos la decisión".

El impasse de Unilever se produce justo cuando el gobierno de la nación asiática intenta contener la inflación que en marzo llegó un peak de 5,4%, la cifra más alta en 32 meses.