El presidente chino, Hu Jintao, instó este sábado a las naciones del Asia-Pacífico a acelerar el desarrollo en infraestructura para encarar los "graves desafíos" de la economía mundial, después de que Pekín revelara proyectos de construcción por US$157.000 millones.

Los comentarios emitidos por Hu ante la cumbre anual del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) secundaron lo que analistas ven como un compromiso cada vez más evidente de China por estimular a su economía a partir de planes de construcción de vías, puentes y otro tipo de infraestructura.

La entidad de planificación económica de China, la Comisión de Reforma y Desarrollo Nacional (NDRC, por sus siglas en inglés), aprobó 60 proyectos de infraestructura valuados en más de US$150.000 millones.

La noticia de este viernes impulsó los precios de futuros del acero y acciones en el país, especialmente entre compañías vinculadas a la construcción.

"Fortalecer el desarrollo de infraestructura es clave para promover la recuperación y lograr un crecimiento estable y sostenido", declaró Hu ante la conferencia de líderes de la APEC que se lleva a cabo en Vladivostok, Rusia.

"Los gobiernos deberían tener un importante rol en la construcción de infraestructura y aumentar el apoyo financiero para su desarrollo", agregó, y prometió más tarde "un mayor enfoque en el desarrollo de la infraestructura y los servicios sociales" en China.

Aunque el valor de los proyectos es mucho menor comparado al titánico estímulo económico lanzado por Pekín durante la crisis financiera mundial, analistas dicen que los actuales planes podrían apuntalar a la economía china en el segundo trimestre del 2012, a fin de compensar el enfriamiento continuo en la expansión registrado desde inicios del 2011.

De todas formas, existen algunas dudas respecto a si todos los proyectos de infraestructura aprobados por el NDRC son nuevos. La agencia oficial de noticias Xinhua reportó que muchos de los planes ya habían sido revelados antes.

Los permisos para grandes proyectos de infraestructura fueron escasos en China durante  2011, puesto que el Gobierno estaba concentrado en ajustar sus políticas económicas, de modo que los anuncios para 2012 podrían ser relativos en cuanto a su impacto.