Pekín. China criticó este lunes a Irán por frenar sus ventas de petróleo a compañías británicas y francesas durante el fin de semana e hizo un nuevo llamado al diálogo en medio de un creciente enfrentamiento con Occidente por el controvertido plan nuclear de Teherán.

China realizó varios llamados para que haya un diálogo sobre los esfuerzos de Irán para enriquecer su propio uranio, que según sospechas de Occidente estaría destinado a obtener armas nucleares. Irán aduce que el enriquecimiento es para la generación de energía.

"Hemos sostenido consistentemente que el diálogo y las negociaciones son la forma de resolver las disputas entre países, y no aprobamos la aplicación de presiones o el uso de la confrontación para resolver problemas," dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Hong Lei, tras ser consultado sobre la veda de Irán a las ventas de petróleo a firmas británicas y francesas.

EL país asiático "espera que ambos lados puedan volver al camino correcto del diálogo cuanto antes," declaró Hong durante una rueda de prensa diaria.

China es uno de los principales consumidores de petróleo de Irán, al consumir alrededor del 20% del total de sus exportaciones.

La Unión Europea despertó la ira de Teherán el mes pasado cuando decidió imponer un boicot a su petróleo desde el 1 de julio.

Irán, el quinto mayor exportador mundial de petróleo, respondió con la amenaza de cerrar el Estrecho de Ormuz, la principal vía marítima del petróleo en el Golfo Pérsico.

El domingo, su Ministerio de Petróleo dio otro paso, con el anuncio de que Irán interrumpió las ventas de crudo a empresas francesas y británicas, una medida que sin embargo tendrá poco o nada de efecto sobre la llegada de suministros a Francia o Gran Bretaña.

Las petrolera francesa Total y la anglo-holandesa Shell fueron grandes compradoras de petróleo iraní, pero Total ya había interrumpido sus compras a Irán y Shell las redujo fuertemente.

Irán elevó su retórica en las últimas semanas a la vez que expresó su voluntad de reanudar las negociaciones sobre su programa nuclear. Con cautela, las potencias occidentales no descartaron el uso de la fuerza si el programa continúa.

Pero hay muchas especulaciones en que Israel podría atacar instalaciones nucleares en Irán.

Hong dijo que el uso de la fuerza sería la respuesta equivocada. "Un ataque militar a Irán solo empeoraría la confrontación y llevaría a más trastornos en la región," detalló.