Beijing. El gobierno de China ha aprobado la construcción de unidades piloto de energía nuclear del modelo "Hualong Uno", un diseño de reactor de tercera generación desarrollado en el país.

"Hualong Uno" se perfeccionará a partir de la experiencia de más de 30 años de los operadores de energía nuclear de China y sigue la filosofía del diseño líder mundial, señala un comunicado emitido ayer miércoles por el Consejo de Estado.

La aprobación se ajusta a las tendencias energéticas globales y ayudará a optimizar la estructura energética del país y a construir un sistema de energía limpia diversificado, agrega el comunicado.

La tecnología del reactor "Hualong Uno" pasó las pruebas de inspección de un panel nacional de expertos en agosto de 2014. En noviembre del mismo año, la Administración Nacional de Energía aprobó el uso de la tecnología "Hualong Uno" para construir dos reactores en la provincia suroriental china de Fujian.

Utilizar la tecnología nacional ayudará a elevar la competitividad de la industria manufacturera de equipos de China, a promover la inversión efectiva y a contribuir a la modernización industrial y al crecimiento económico estable, añade el comunicado.

"Al implementar el proyecto piloto, China debe adoptar los estándares de seguridad más elevados del mundo y mejorar los planes de contingencia y las medidas de respuesta de emergencia para garantizar la construcción y operación seguras", menciona el documento.

El proyecto ayudará a producir equipos y tecnologías clave, y allanará el camino para que los equipos nucleares de China entren en el mercado mundial, indica el comunicado.

La Asociación Nuclear Mundial estima que, fuera de China, de 2015 a 2030 se construirán alrededor de 160 plantas nucleares en todo el globo, con una inversión de US$1,5 billones, lo cual supone un enorme mercado donde se espera la intensificación de la competencia entre los países con tecnología nuclear.

Entretanto, Hualong Uno es una tecnología madura, económica, de alto nivel de producción nacional y con abundante experiencia en operación, competitiva para exportarse hacia el ultramar, según un análisis sectorial.

En febrero, China y Argentina firmaron un acuerdo para exportar la tecnología Hualong Uno al país suramericano, marcando un paso sustancial hacia su desarrollo global.

El Grupo de Industria Nuclear de China, encargado de llevar a cabo el acuerdo bilateral sobre la construcción de plantas nucleares en Argentina junto con su contraparte latinoamericana, sostuvo en un comunicado que la firma del acuerdo simboliza la exitosa exportación de la tecnología nuclear de tercera generación de China a América Latina, un acto que sirve para avanzar la cooperación estratégica China-Argentina así como para contribuir a la fundación de una plataforma de colaboración integral entre China y la región latinoamericana.

Durante una reunión ejecutiva del Consejo de Estado a finales de enero, el primer ministro chino, Li Keqiang, ha pedido que se acelere "la salida al mundo" de los equipos nacionales ferroviario, nuclear y líneas enteras de producción de materiales de construcción, a la vez de promover la cooperación internacional y elevar su nivel.

Actualmente, China cuenta con 22 reactores nucleares en operación, con una capacidad instalada de 20,1 millones de kilovatios; 26 reactores aún están en construcción con una capacidad diseñada de 28 millones de kilovatios, convirtiéndose en el primer país del mundo en términos de capacidad bajo construcción.

Sin embargo, estas cifras, en comparación con la productividad y capacidad de ingeniería de las empresas nucleares del país, aún no han llegado a ser satisfactorias.

Desde los años 90, China ha exportado a Pakistán seis plantas nucleares de segunda generación, de las cuales dos han entrado en operación.

En América Latina, China firmó con Argentina en julio de 2014 y febrero de 2015 dos acuerdos para construir dos plantas nucleares, una de agua pesada y otra de agua a presión.

En octubre de 2014, una empresa china fue elegida como socia para invertir en dos reactores de la planta nuclear de Cernavoda en Rumanía. En noviembre, China firmó un tratado con Sudáfrica que concede condiciones favorables para la participación de firmas nacionales en proyectos nucleares sudafricanos.

En enero de este año, China y Francia acordaron fomentar la colaboración bilateral en el terreno de la energía nuclear.

La exportación de equipos de generación nuclear nacionales cuenta con la ventaja de bajos costos, sobre todo en los terrenos de diseño, construcción, fabricación e instalación, entre otras, dada la capacidad de producción a gran escala.

Por otro lado, la tecnología de Hualong Uno, calificada como un producto principal de exportación, cuenta con el apoyo gubernamental en los aspectos político, diplomático, financiero, como de préstamos bancarios preferentes, lo que la convierte en una tecnología competitiva entre los actores influyentes en el mercado global.

Hacia el futuro desarrollo, Chen Desheng, investigador la Universidad de Tsinghua, aconsejó en un trabajo publicado que la industria nuclear del país ha de optimizar los recursos nacionales, mientras que las empresas domésticas deben alcanzar un consenso para evitar la competencia interna y buscar ir más allá de las fronteras mediante los apoyos financieros, inversión, participación en el accionariado y la cooperación internacional.

Aprendiendo de los modelos ruso y surcoreano de exportación nuclear, Chen sugirió que China ampliara la escala de aplicación de Hualong Uno en el territorio nacional para que sirva como muestra y favorezca la promoción de la marca.

En cuanto a la exportación tecnológica, China podrá aprovechar el ejemplo de la República de Corea para vender tecnologías de segunda generación con modificaciones o de tercera generación, dependiendo de las necesidades específicas de los países importadores, concluyó Chen.