El gobierno chino debe reintegrar este año a Venezuela unos US$7.000 millones por el excedente que han generado las altas cotizaciones del petróleo, y que han superado el precio de US$50 por barril establecido en el acuerdo de venta a futuro que se estableció con China, dijo esta semana el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez.

Explicó que en el acuerdo para honrar la deuda, por US$20.000 millones, pagadera con petróleo, con esa nación asiática se fijó un precio de US$50 por barril, y se abrió una cuenta para depositar los excedentes que se generaran de elevarse los precios.

Este polémico préstamo firmado entre China y Venezuela, catalogado por analistas como la hipoteca del petróleo venezolano, fue suscrito hace ya un año, y se estableció para su pago el envío de 100.000 barriles diarios, sin embargo, Ramírez aclaró que ya están siendo entregados 200.000 barriles cada día.

El financiamiento fue fijado a 10 años, y se entregarían US$10.000 millones y el restante en yuanes.

El alto funcionario también aclaró que los volúmenes enviados a esa nación, a las participantes en Petrocaribe, y a los nuevos desarrollos quedaban exonerados del pago de la nueva Ley que crea Contribución Especial por Precios Extraordinarios y precios Exorbitantes en el Mercado Internacional de Hidrocarburos. "Básicamente lo que se está pechando es lo que va al mercado abierto", señaló.

Según cálculos del ministro la suma de esos volúmenes exentos del pago especial, giran en torno a 300.000 a 320.000 barriles, dependiendo de los análisis hechos por el ministerio.

Ramírez insistió que Venezuela no vende el crudo con descuento, "y tampoco comprometemos cuotas de pago alto, por lo que el acuerdo con China se hizo a 10 años".