Shanghái (China). La Corporación de Construcción Ferroviaria de China (CRCC) considera muy probable que se vuelva a presentar a la puja para adjudicarse el proyecto de una línea de tren de alta velocidad en México, del que ya se iba a hacer cargo hasta que en noviembre se decidió volverlo a sacar a concurso.

Tras el anuncio, este fin de semana, por parte de México, de que el proceso de concurso se abrirá de nuevo para esta línea de ferrocarril, entre México D.F. y Querétaro, que supondría una inversión de unos 3.760 millones de euros (US$3.148 millones), la CRCC ha mostrado de nuevo su interés en el proyecto.

"Probablemente nos presentaremos y tendremos ventajas significativas sobre otros ofertantes en términos de tecnología, experiencia y precio", declaró un directivo del consorcio constructor ferroviario chino, apellidado Yu, al diario oficial "Global Times", que publica hoy la noticia.

Según CRCC, la compañía china aún no ha recibido un anuncio oficial de México, pero espera poder confirmar su decisión definitiva al respecto después de examinar en profundidad las nuevas condiciones para el proceso de adjudicación que se soliciten.

Según la Secretaría de Comunicaciones y Transporte de México, los términos preliminares del contrato serán publicados el próximo día 14, y serán similares a los del proceso inicial, al que sólo se presentó el proyecto de la CRCC, que se llevó la adjudicación, aunque luego, ante las dudas que eso suscitó, se decidió repetirlo.

A finales de diciembre el secretario mexicano de esa cartera, Gerardo Ruiz Esparza, explicó a una comisión legislativa que el proyecto se canceló por las críticas políticas y las "dudas e inquietudes que han surgido" en torno al proceso, a pesar de que desde el primer momento había sido un proceso legal y transparente.

El secretario indicó entonces que, para lograr una "plena aceptación popular y libre de obstáculos", se decidió anular la adjudicación inicial y convocar a una nueva licitación.

Ruiz Esparza dijo que explicó a las autoridades chinas la situación y las alternativas existentes, y afirmó que aunque hubo sorpresa, "entendieron nuestras razones", por lo que la CRCC no declaró no estar conforme con la anulación del fallo, ni solicitó el pago de gastos no recuperables.

Además, aseguró categóricamente que "no se ha pagado al consorcio (chino) ninguna compensación o cantidad alguna por cualquier otro concepto".

La revocación del fallo de licitación de este proyecto, el pasado 6 de noviembre, se produjo dos días antes de que fuera divulgado un reportaje sobre una casa de la esposa del presidente Enrique Peña Nieto, Angélica Rivera, con un costo superior a siete millones de dólares.

El reportaje señaló que la vivienda había sido construida por el Grupo Higa, importante contratista del central Estado de México cuando Peña Nieto era gobernador de esa entidad y que tiene participación en la firma Teya, socia local de CRCC en el proyecto de la línea México D.F.-Querétaro.

El contrato para esa línea se lo había llevado el consorcio formado por CRCC, la Compañía de Locomotoras y Material Rodante del Sur de China (CSR, uno de los grandes fabricantes mundiales de locomotoras y trenes eléctricos) y otras cuatro firmas mexicanas, el único que se había presentado, lo que ha llevado a su repetición.

Con todo, se espera que el Grupo Higa no participe esta vez en el consorcio con el que CRCC y CSR podrían presentarse en esta segunda oportunidad, mientras también bajaran presentarse el grupo francés Alstom y el canadiense Bombardier.

"La anulación de la última licitación ha tenido un impacto negativo, ya que nuestros documentos han estado abiertos al público desde entonces", dijo Tian Yun, editor jefe de la Red de Información Macro-China, ligada a la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo, el organismo de planificación económica del país comunista.

Según Tian, Japón podría convertirse el principal rival para China en este proceso, ya que la depreciación del yen podría hacer más competitiva una posible oferta desde ese país.