Pekín. China, el mayor emisor de gases invernadero del mundo, podría llegar al tope de sus emisiones en 2030 o incluso antes, según expertos estadounidenses que pronostican una saturación en la demanda de electrodomésticos, edificios y buena parte de la industria.

El estudio de expertos en energía y emisiones del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en California, refuerza varios estudios que dicen que China debería llegar al máximo de su producción de dióxido de carbono (CO2) en el correr de las próximas dos décadas.

Y eso es importante no sólo para China. El ritmo de sus emisiones será fundamental para determinar si el mundo puede reducir la posibilidad de causar peligrosos cambios climáticos, como sequías más intensas, inundaciones y tormentas que amenacen las cosechas y el crecimiento económico.

"Una vez que casi todos los hogares tengan refrigerador, lavadora, aire acondicionado y otros electrodomésticos, y una vez que se estabilicen las viviendas por cápita, el crecimiento (del consumo) eléctrico por hogar se enlentecerá", dijo Mark Levine, coautor del estudio, en un comunicado.

China, con 1.340 millones de personas, emite una cuarta parte del CO2 del mundo. Esto es más que Estados Unidos, históricamente el mayor emisor del principal gas que causa el efecto invernadero y alimenta el cambio climático.

La rapidez con la que China alcance el máximo de sus emisiones y a qué nivel dependerá de la determinación del gobierno por aplicar políticas más limpias, en especial pasar del carbón a la energía nuclear, las hidroeléctricas y las energías renovables, dijeron los investigadores.

China genera la mayoría de su electricidad con carbón, el más sucio de los combustibles fósiles, pero ya está invirtiendo grandes cantidades en energías más limpias.

Los investigadores dicen que China podría alcanzar su pico de emisiones más pronto y más bajo de lo que han sugerido otros estudios, en parte porque para 2030 la demanda nacional de bienes e industrias de gran emisión se estabilizará, un factor que, según ellos, otros estudios han pasado por alto. Estos bienes incluyen acero y cemento.

"Es una creencia común que las emisiones chinas de CO2 continuarán creciendo durante este siglo. Nosotros creemos que ese no parecería ser el caso", dijo el estudio publicado por el Grupo de Energía de China del Lawrence Berkeley (http://china.lbl.gov/publications).

Las emisiones chinas de dióxido de carbono por combustibles fósiles alcanzaron los 7.500 millones de toneladas en el 2009, un aumento del 9% respecto al año anterior, según cálculos de la petrolera BP. Estados Unidos emitió 5.900 millones de toneladas.

Según un modelo que asume que China construye según parámetros actuales de reducción de emisiones "consistentes con las tendencias de mejoras basadas en el mercado", las emisiones nacionales probablemente se estabilizarían alrededor de 2030-2035 en unos 12.000 millones de toneladas de CO2.

Bajo políticas ambientales más restrictivas, el máximo de las emisiones llegaría entre 2025 y 2030 en unas 9.700 millones de toneladas de CO2.

Pekín se ha resistido oficialmente a explicar cuándo alcanzarían el máximo sus emisiones y ha rechazado aceptar límites vinculantes sobre los niveles de gases de efecto invernadero para China y otros países en desarrollo.

China argumenta que antes deberían permitirles salir de la pobreza mientras las naciones ricas lideran el recorte de las limitaciones de carbono.