Pekín. Compradores chinos informaron que no se han registrado cargamentos de aceite de soja proveniente de Argentina para mayo, según un reporte emitido este lunes por el Ministerio de Comercio de China.

El gobierno le ha pedido a compañías chinas que no despachen ningún envío desde el principal exportador mundial de soja, en medio de una amplia disputa comercial.

Incluso, un alto funcionario chino ha amenazado con represalias contra Argentina por sus medidas proteccionistas sobre productos chinos.

Para mayo, sólo 10.000 toneladas de aceite de soja proveniente de Brasil se han reportado como cargadas, mientras que 291.000 toneladas del producto no han sido identificadas por origen, detalló el reporte del ministerio.

Según estimaciones, unas 4,69 millones de toneladas de soja llegarán al país en mayo.

Las importaciones de abril fueron revisadas ligeramente a la baja, a 4,23 millones de toneladas, desde una estimación previa de 4,3 millones de toneladas.

La cifra para mayo es menor a la estimación de un grupo oficial, que prevé para ese mes y junio niveles récord de 5 millones de toneladas cada mes, pues los compradores chinos incrementarían las importaciones de la oleaginosa para beneficiarse de las menores compras de aceite de soja desde Argentina.

Las importaciones de aceite de soja en mayo se estiman en 95.000 toneladas, incrementándose desde las 29.600 toneladas registradas en abril, según mostraron las cifras.

Los informes quincenales están basados en reportes de compradores y no incluye a todos los envíos, pero brinda una referencia para compradores para calcular el suministro.

Disputa comercial. El gobierno chino endureció las normas para la importación de la soja e instó a los operadores a no comprar aceite de soja proveniente de Argentina.

Argentina había impuesto permisos sobre una gran cantidad de productos chinos desde 2009, incluyendo autopartes, neumáticos y textiles, según informes chinos.

En un año, el país sudamericano ha lanzado 18 investigaciones anti-dumping (contra la competencia desleal de precios) sobre productos chinos que van desde calzado hasta el acero.

El comercio bilateral entre ambas naciones se desplomó 46% en 2009 a US$7.790 millones respecto del año anterior, con un déficit comercial para China de US$830 millones.

Con información de Reuters