El Consejo de Estado (Ejecutivo) de China anunció la simplificación de trámites administrativos, entre los que se incluyen la reducción de papeleo para que ciudadanos extranjeros abran empresas en el país asiático.

La medida, señala la agencia oficial Xinhua, incluye la eliminación de 71 trámites, mientras que otros 20 se delegan del Gobierno central a los locales, entre estos últimos la apertura de compañías por ciudadanos foráneos.

Hasta ahora, para hacer negocios en territorio chino los extranjeros debían registrar oficinas de representación o adquirir permisos de actividades económicas ante el Gobierno central, y ahora podrán hacerlo en instancias provinciales, con lo que se espera acelerar estos trámites.

Por otro lado, los extranjeros ya no necesitarán como hasta ahora un permiso de la policía china para poder circular en el país con sus propios vehículos.

Las medidas forman parte del ambicioso plan del nuevo Gobierno, encabezado por el primer ministro, Li Keqiang, para reducir la intervención estatal en la economía nacional y avanzar en reformas en favor del mercado.