Nueva York. Las familias de seis ciudadanos estadounidenses que fueron secuestrados y asesinados por la exguerrilla colombiana de las FARC alcanzaron un acuerdo con Chiquita Brands International, empresa a la que acusaron de apoyar financieramente al grupo, según documentos presentados el lunes a la corte.

El acuerdo extrajudicial fue revelado el día en el que la demanda de las familias iría a juicio en una corte federal en Florida. Los términos del trato no fueron divulgados.

Las familias habían acusado al distribuidor de bananas Chiquita de entregar más de US$220.000 en apoyo material a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde 1989 a 1999, en pagos que promediaron los US$32.000 al año.

Los familiares aseguraban que los pagos hacen a la empresa responsable de la muerte de cinco misioneros cristianos y un geólogo, todos estadounidenses, secuestrados por las FARC en la década de 1990.

"Ha sido una travesía muy prolongada para las familias de las víctimas y esperamos que este acuerdo pueda llevarlos a un cierre", dijo Ramon Rasco, uno de los abogados que representa a los demandantes.

Chiquita no respondió inmediatamente a las solicitudes de comentarios.

"Ha sido una travesía muy prolongada para las familias de las víctimas y esperamos que este acuerdo pueda llevarlos a un cierre", dijo Ramon Rasco, uno de los abogados que representa a los demandantes.

Gary Osen, otro de los abogados de los demandantes, rehusó hacer comentarios sobre el monto del acuerdo.

Las demandas son parte de un litigio consolidado de larga data de ciudadanos estadounidenses y de otros países por los pagos que Chiquita hizo a grupos paramilitares colombianos. La empresa sostuvo en documentos ante la corte que era víctima de extorsión de parte de las FARC y otros grupos.