Washington. Chrysler, otrora una de las "tres grandes" de la industria automovilística estadounidense y ahora propiedad de Fiat, pagará US$5.000 millones al fondo del seguro de salud del sindicato UAW, con lo que pone fin al capítulo de su bancarrota.

La empresa cerró este lunes una venta de bonos para reembolsar al fondo fiduciario de cuidado de la salud de United Auto Workers la porción aportada por los trabajadores en el salvamento de la firma cuando estuvo en crisis financiera.

El mes pasado, la empresa italiana Fiat compró por US$3.650 millones el 41,5% de las acciones de Chrysler que estaba en manos del fondo fiduciario creado para el pago de los gastos médicos de los jubilados gremiales. Así la empresa italiana tomó el control pleno del negocio en EE.UU.

La combinación de Fiat y Chrysler crea la séptima empresa fabril más grande del mundo, y el director ejecutivo de Fiat, Sergio Marichionne, ha dicho que quiere transformar la compañía de manera que sea capaz de competir con las grandes.