Banvalor, pese a estar amenazado desde hace medio año atrás, apareció este miércoles 5 de enero formalmente en la Gaceta Oficial N° 39.586 como una entidad con cese de operaciones financieras.

La resolución explica con detalle las faltas en las que incurrió esta entidad, su desorganización financiera, el incumplimiento de los reglamentos y sobre todo el juego de préstamos triangulados que hacían la compañía de seguros Banvalor y el banco del mismo nombre.

Para tener una idea de la situación delicada de Banvalor, se pueden observar algunos indicadores como su porcentaje de provisión; el promedio total del sistema bancario privado nacional es de 3,97% sobre la cartera bruta, el de Banvalor llegó en noviembre de 2010 a 493,76%.

La explicación de la Superintendencia de Bancos (Sudeban) sobre la intervención de Banvalor se resume en una historia de "préstame" y luego "devuélveme el dinero" entre las compañías hermanas.

El 24 de septiembre del 2010 la Sudeban negó una reposición de capital que había solicitado Banvalor para superar sus fallas financieras, porque la compañía de seguros que pertenecía al grupo estaba en serios problemas de solvencia.

La Superintendencia de la Actividad Aseguradora, junto con la Junta Interventora de Seguros Banvalor, le señaló lo siguiente a Sudeban: "La citada empresa de seguros no cuenta con la capacidad económica para reponer las pérdidas del banco".

Además, la aseguradora le solicitó a su banco hermano que le reintegrara un aporte que esta le había hecho de Bs.F. 109 millones (US$25,3 millones), para así poder reponer sus pérdidas y superar sus problemas financieros.

La junta interventora de Seguros Banvalor señaló que este "aporte" que había hecho la compañía para cancelar las deudas de su banco utilizó los fondos provenientes de la póliza de HCM colectiva de la Gobernación del estado Miranda.

Leopoldo Castillo Bozo, accionista presidente de Seguros Banvalor, tomó el dinero de funcionarios públicos y canceló con Bs.F. 43,1 millones (US$10,02 millones) parte de las deudas del banco de su pertenencia.

El 8 de diciembre de 2010 Castillo Bozo abandonó la pelea con la Junta Interventora y admitió su imposibilidad como accionista de Seguros Banvalor de refinanciar al banco del mismo nombre.

Por ello la Sudeban escribe en la resolución que "en vista que la entidad bancaria continúa demandante de fondos, lo que demuestra poca capacidad para responder con recursos propios sus compromisos de préstamos e inversiones", interviene con cese de operaciones financieras a Banco Banvalor.

Otras irregularidades. El 27 de septiembre del 2010, la Sudeban registró que Banvalor tenía serias fallas de liquidez o insolvencia, que representaban una amenazaba para los ahorros de los depositantes.

En octubre de 2010, la Sudeban le sugirió al banco que realizara una asamblea general de accionistas para buscar la manera de reponer las pérdidas lo antes posible, pero el plan de la entidad financiera no tuvo éxito alguno, pues los accionistas no podían aportar ayuda, y Seguros Banvalor tampoco.

Para tener una idea de la situación delicada de Banvalor, se pueden observar algunos indicadores como su porcentaje de provisión; el promedio total del sistema bancario privado nacional es de 3,97% sobre la cartera bruta, el de Banvalor llegó en noviembre de 2010 a 493,76%.

La morosidad en esta entidad bancaria llegó a finales del referido año a 83,16%, cuando el promedio es poco más de 3%.

Banvalor quedó además debiendo al Fondo Especial de Jubilaciones y Pensiones de los Empleados Públicos el pago de los depósitos a plazo fijo por una cantidad de Bs.F. 35,8 millones (US$83,2 millones).

Castillo Bozo vive en Miami, no se sabe cuándo cancelará esta cuenta con la entidad del Estado.

Razones de la intervención. Marcadas debilidades en la institución financiera en su sistema de control interno y de gestión de riesgo, que han tenido un impacto significativo en la estructura financiera de la entidad bancaria, evidenciado por los altos niveles de provisiones determinado (...) debiéndose constituir las mismas para cubrir el deterioro de su cartera de crédito.

Al cierre de noviembre de 2010 la institución financiera no ha cancelado depósitos a plazo fijo vencidos por un monto total de Bs.F. 35.808.211 correspondientes al Fondo Especial de Jubilaciones y Pensiones de los Trabajadores de la Administración Pública, toda vez que el banco no dispone de la suficiente liquidez para afrontar dicho compromiso.

Durante el segundo semestre de 2010 Banvalor Banco Comercial se situaba incurso en (...) situaciones de liquidez o insolvencia que pudieran ocasionar perjuicios para sus depositantes o acreedores o para la solidez del sistema bancario. Y que además incurrió en dos o más infracciones graves a las disposiciones de la Ley de Bancos y del BCV.

El banco no genera ingresos producto de su actividad principal, desde el primer semestre del año 2009, no obstante, los saldos registrados en la subcuenta de ingresos operativos varios le permitían obtener un resultado positivo, que era originado principalmente por ingresos de recuperación de gastos, producto de ajustes.