Nanchital, Ver. El mayor complejo petroquímico de Latinoamérica, y uno de los 25 de mayor calado en el mundo, de la sociedad mexicana brasileña Braskem Idesa, tiene ya a 400 clientes que esperan su apertura en octubre, para dejar de importar paulatinamente un millón de toneladas de etileno de las 1,3 millones que hoy en día se compran en el extranjero.

Así lo explicó Cleantho Leite, director de Desarrollo de Negocios de la sociedad, quien durante una visita a la planta ubicada en Veracruz, detalló que cierran el año con un 88% de avance que implica una inversión de US$3,000 millones sólo en infraestructura, trabajo y equipos, y tiene pendiente otro medio millón de dólares en este ramo, además de US$1,000 millones en gastos financieros, con lo que alcanzará la inversión total de US$4,500 millones.

La planta iniciará con una producción de 0.1 millones de toneladas, hasta llegar a 0.7 millones en 2018 y a 1 millón de toneladas de polietilenos en 2025; en la actualidad, Petróleos Mexicanos (Pemex) produce 0.6 toneladas y se importan 1.3 millones; para 2018, Pemex se mantendrá igual, pero las importaciones se reducirán en 0.5 millones de toneladas anuales para ubicarse en 0.7 millones gracias a esta nueva fábrica.

El complejo, que durante la etapa de construcción entre las firmas Odebrecht y Technit e ICA Fluor se ha denominado Etileno XXI, ya cuenta con la instalación de ductos para el transporte de 66,000 barriles diarios de etano que Pemex venderá mediante el contrato de 20 años signado en el 2011. También tiene listo el sistema de criogénico con el cual enfriará de 900 a -77 grados centígrados el gas, para crackearlo y producir el etileno, materia prima del plástico.

También cuenta con los dos reactores para fabricación de polietileno de alta densidad, los cuales realizarán 70% de la producción de la planta destinada a productores de cubetas, tinacos, tuberías y bolsas, principalmente.

El reactor para las restantes 300,000 toneladas promedio anuales de producción se encargará de la producción de polietilenos de baja densidad para películas y piezas inyectadas, y ya se encuentra en el sitio junto con la torre destiladora de agua de 900 toneladas y 90 metros de altura, traída de la India por el puerto de Pajaritos.

Además, está lista la conexión férrea al interior de la planta, con capacidad para 500 vagones que diariamente transportarán productos hasta el punto que se conecta con las vías de Ferrosur, con quien el consorcio ajusta los últimos detalles del contrato de transporte.

Finalmente, el complejo petroquímico de Braskem Idesa tiene lista la infraestructura de cogeneración eléctrica mediante los residuales térmicos de agua y gas, que tendrá 150 megawatts instalados, de los cuales 80% serán para abastecer el consumo de la planta y el resto se venderá en el mercado mayorista de energía aprobado en la reforma.