Bogotá. La cosecha de café de Colombia en el primer semestre del 2013 se anticipa como una de las mejores en años, ya que la sequedad del clima y el posible retorno del fenómeno de El Niño podrían darle un fuerte impulso a la producción, dijeron exportadores y agricultores.

Después de años de excesivas lluvias, el ambiente soleado de las últimas seis semanas ha estimulado el florecimiento, lo que podría generar un número mayor de granos maduros y ayudaría al país a lograr su objetivo de nueve millones de sacos de 60 kilogramos para el 2013, agregaron.

"El tiempo ha sido excelente. Ya estamos teniendo florecimientos por toda la provincia", dijo Héctor Falla, director del Comité de Cafeteros de la provincia de Huila, la principal región productora del país.

Los cafetos necesitan ocho meses de sol antes de la cosecha, seguido por un período de lluvias esporádicas, para ayudar al florecimiento.

El esperado repunte en el primer productor mundial de granos de la variedad Arabica de alta calidad, ocurriría tras años de que el país andino no pudiera cumplir con sus objetivos de producción debido a las torrenciales lluvias provocadas por el fenómeno climático de La Niña, que tiene efectos contrarios a El Niño.

Las precipitaciones redujeron la producción del 2011 a 7,8 millones de sacos, la más baja en tres décadas, y se espera que este año bordee los ocho millones de sacos. Pero históricamente Colombia ha producido alrededor de 11 millones de sacos al año.

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) de Colombia dijo que el fenómeno de El Niño -que es un calentamiento del agua en el océano Pacífico, frente a la costa de Sudamérica- ya se estaba desarrollando y que había un 65% de probabilidades de que se produjera.

Para Colombia, eso traería menos lluvias en las provincias productoras del centro y el este del país. La temporada de lluvias va de septiembre a diciembre y El Niño reduciría la probabilidad de temporales, que botan las semillas de los árboles y cortan los caminos, que son las únicas vías por las que el producto puede llegar a los puertos.

Los cafetales ya se han beneficiado del calentamiento del Pacífico con el inicio de la temporada seca en mayo, un mes antes de lo esperado, aumentando las perspectivas de una mejor cosecha el año próximo.

"Si el clima seco se mantiene, como Ideam pronostica, la producción cafetera del año próximo será excelente y podremos llegar a la meta de nueve millones", dijo Juan Álvaro Arboleda, exportador y agricultor en la provincia de Antioquia, en el noroeste del país.

Riesgo de gusanos. Ideam dijo que el fenómeno de El Niño -que se produce cada tres a siete años con grados variables de intensidad- podría ser moderado o débil esta temporada, porque se empezó a formar en una fecha posterior a la de la última vez.

Bajo un escenario con el fenómeno débil o moderado, la cosecha del año próximo se vería beneficiada porque las plantas de café recibirían mucha luz solar. El tiempo seco previsto para los próximos meses, con algunas lluvias, también ayudaría a la maduración de los granos.

El Valle del Cauca -que se ubica en el noreste del país y que ocupa el quinto lugar entre las provincias productoras de café- ha tenido cuatro florecimientos desde mayo, lo que incrementa la posibilidad de que pueda producir hasta 700.000 sacos en el 2013, un 40% más que la cosecha del 2011, manifestó el vicepresidente de los productores de café de la provincia, Camilo Restrepo.

El riesgo principal para el cultivo será una sequedad excesiva durante El Niño, porque generaría un ambiente ideal para la proliferación de gusanos. Además, las escasas lluvias también son malas para el desarrollo del fruto.

Las plantaciones de café localizadas entre los 1.500 y los 1.800 metros sobre el nivel del mar -que equivalen al 44% de las hectáreas de café- pueden soportar hasta 30 días de sol sin lluvias, mientras que para el 30% de los cultivos ubicados entre los 1.200 y 1.500 metros, el período se reduce a unos 15 días, dijeron Arboleda y la federación.

La última vez que Colombia se vio afectada por la fuerza de El Niño fue entre finales del 2009 y mayo del 2010, cuando se creó un ambiente ideal para los gusanos broca, que se comen los granos y dañan las semillas.

Restrepo dijo que el problema de la broca del café (que en Colombia apareció por primera vez en 1988) puede controlarse si se recogen rápidamente los granos caídos, sacando los granos maduros de las plantas y fumigando.

"Si no se toman medidas oportunas, se producen problemas para los cafeteros, ya que no hay árboles resistentes a la broca. Ataca sin piedad a todos los cafetos", detalló Restrepo.