Nueva York. El cobre cayó por quinta sesión consecutiva este viernes, anotando su mayor declive semanal desde mediados de marzo, pues las crecientes presiones inflacionarias en China ensombrecieron la perspectiva de demanda en el corto plazo.

Una vez más, el cobre no siguió la escalada del complejo de metales preciosos, con el oro y la plata subiendo a un récord y a un máximo de 31 años, respectivamente, pues inversores compraron ambos metales como cobertura ante temores por la inflación global y el alza del petróleo.

La inflación de los precios al consumidor de China se aceleró a un 5,4% en el año hasta marzo, su mayor ritmo desde julio de 2008, y superó las previsiones del mercado de un aumento a un 5,2%. El producto interno bruto se desaceleró levemente en el primer comprador mundial de cobre.

El cobre para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) perdió US$5, para terminar en US$9.405 por tonelada, respecto al cierre de la víspera de US$9.410.

En la división de metales COMEX de la Bolsa Mercantil de Nueva York, el cobre para entrega en mayo cedió 2,65 centavos, para cerrar en 4,2575 por libra.

"El mercado está más preocupado sobre cómo se verá el crecimiento de China en el mediano plazo debido al creciente ajuste (monetario)", dijo Jesper Dannesboe, estratega de materias primas de Societe Generale.

La producción de cobre refinado y aluminio primario de China subió en marzo 23,7% y 7,4% respectivamente respecto al año pasado, tocando máximos mensuales para ambos metales debido a una expansión de la capacidad y a adecuados suministros de materiales sin refinar.

Los crecientes costos de los alimentos y la gasolina dispararon los precios al consumidor estadounidense en marzo, pero las presiones inflacionarias subyacentes fueron contenidas y la confianza del consumidor subió en abril.

Más temprano, datos mostraron que la inflación anual en la zona euro escaló más de lo esperado en marzo a un 2,7%.

También afectó el hecho de que Moody's rebajara el viernes la calificación de la deuda pública irlandesa en dos escalones y mantuvo su perspectiva negativa, lo que presionaba al euro a la baja y afectaba la perspectiva del mercado de metales.

El aluminio cerró en US$2.690 por tonelada, desde US$2.664 en la jornada previa.

El zinc cotizó en US$2.398 por tonelada, frente a US$2.400 un día antes.

El plomo se negoció en US$2.651 por tonelada, respecto a US$2.613 en la víspera.

El estaño operó en US$33.100 por tonelada, contra US$32.225 el jueves.

El níquel terminó en US$26.155, comparado con US$25.800 en la sesión anterior.