El cobre bajaba el jueves pues las medidas de China, un principal consumidor de metales, para limitar los precios de las propiedades, afectaban a la percepción del mercado, aunque la debilidad del dólar y una mejora de las previsiones sobre la demanda brindaban respaldo.

A las 10:46 GMT, el cobre para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) se negociaba a US$8.049,50 la tonelada contra US$8.064 al cierre del miércoles.

El metal había llegado a un máximo en más de dos años el miércoles, a US$8.075.

El cobre se encamina a cerrar el trimestre con una subida de 25%, un aumento trimestral que sería el mayor en un año. En el segundo trimestre, el producto había caído un 15%.

"Durante el período lento del verano (boreal), el dólar siguió debilitándose, por lo que volvimos a los US$8.000", dijo Alex Heath de RBC Capital Markets.

"Que China se ponga a trabajar de nuevo y necesite metal, y Europa se ponga a trabajar de nuevo y necesite metal, y que las unidades (de producción) estén ajustadas, y las primas (de precios) sean fuertes, son todos factores que hablan de que el cuarto trimestre probablemente será bastante sólido", agregó.

La caída de los inventarios en la LME, vista como un indicador de la demanda, ha favorecido a la percepción del mercado. Los últimos datos mostraron que las existencias de cobre se redujeron en 950 toneladas a 374.150 toneladas.

En febrero, las existencias habían llegado al récord en seis años y medio de 555.075 toneladas.

El dólar bajaba contra una canasta de monedas, haciendo más baratas las materias primas denominadas en divisa estadounidense para los tenedores de otras unidades.

El aluminio a tres meses se negociaba a US$2.340 la tonelada desde 2.341 al cierre del miércoles, el zinc a 2.203 frente a 2.225, el plomo a 2.285 ante 2.300, el estaño a 24.400 frente a 24.325 y el níquel a 23.270 respecto de 23.350.